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Llegar bien

por @juanjo_ramos

No me preocupa que el ascenso directo se aleje. Lo esperaba. Lo veo casi imposible aun ganando este sábado al Girona. Creo que el equipo de Pablo Machín ha tenido un comportamiento más regular, que tiene una idea futbolística madurada durante tres temporadas y que es capaz de condicionar al rival cada semana. Cuenta además con futbolistas de una enorme calidad para la categoría como Pere Pons, Álex Granell o Portu. Y parece haberse repuesto de su minicrisis de tres derrotas consecutivas.

Ha ganado en 10 ocasiones por 2 o más goles de diferencia (el Tenerife en 5), lleva marcados 53 goles (17 más que el Tenerife), ha ganado en 7 de sus 16 visitas (el Tenerife en 4). Las diferencias, hasta ahora, son grandes como reflejan sobre todo los 8 puntos de diferencia en la clasificación.

Si esa tendencia cambia, será a partir del sábado. Pero no solo hará falta una victoria blanquiazul, sino un hundimiento gerundense ante un calendario que no parece el más complicado de los afectados en la lucha por los puestos altos.

Por eso, las preocupaciones deben dos. La primera es asegurar plaza en el play off. Para ello, nada mejor que ir partido a partido sin pensar más allá. Es una carrera de fondo en la que otros (como el Huesca) tienen un margen de error reducido en comparación con el que se han ganado los de José Luis Martí. Quedan nueve batallas, pero podrían sobrar algunas si la distancia con el séptimo es suficiente.

Ahí entra la segunda de las preocupaciones. El Tenerife debe llegar a las eliminatorias en un buen momento tanto físico como futbolístico. En este último, cabe preguntarse si la manera es la actual (éxito ha tenido porque el equipo es tercero) o convendría aproximarse a un once más definido. También si entrar en un persecución del Girona en clara desventaja puede provocar, en caso de resultado infructuoso, un estado anímico inadecuado para jugarse el ascenso en las eliminatorias.

Serán cuatro partidos, con una distancia entre ellos de apenas 3-4 días y sin posibilidad de cometer un error importante. Cualquier cosa puede dejar fuera a un equipo de la carrera en esos momentos, ya sea una mala decisión arbitral o una lesión de una semana de duración en alguna pieza clave.

Conviene, por tanto, no castigarse con una exigencia que vaya mucho más allá de la próxima semana. Después del Girona, el Numancia. Y luego, el UCAM. Ya hay un precedente de partido en el que se pensó más en el siguiente que en el que tocaba jugar. Contra el Reus. Y se fue al traste la racha en casa. Tengamos paciencia y disfrutemos del camino. Aunque, como diría mi amigo José Barroso, lo vamos a sufrir más que disfrutarlo. Porque las cosas buenas no se consiguen sin esfuerzo.