Por @ivanvillanua
Hemos asistido esta semana al partido más bochornoso jugado en unos despachos en toda la historia del fútbol español. La Liga, que siempre ha tenido la verdad y poder absoluto en todo lo que rodea a clubes y competición profesional, se ha visto acorralada por un club, el Murcia y por un presidente que, curiosamente conoce el organismo al dedillo. Samper fue uno de los páters de este nuevo grupo de poderosos y dicen que, quien hace la ley, al final sabe también de lo otro.
La justicia ordinaria, a la que acudimos usted y yo cuando tenemos un litigio, ha dado la razón momentánea al club mediterráneo y ha paralizado su descenso administrativo. La LFP se niega a aceptar la sentencia (vamos, que va en contra del derecho constitucional más básico y fundamental), y en su afán por controlar hasta el más mínimo detalle no acepta que tenga que devolver al equipo a la Liga Adelante, con el cacao que eso conlleva.
En ese control está el de la deuda, pero a la manera de cada uno. ¿O es que en Primera División no hay clubes que pueden estar a punto de quebrar o han solicitado aplazamientos a entidades para poder seguir compitiendo? Zaragoza o Valencia por ejemplo, que hoy lo compra uno y mañana lo vende el otro. O el lamentable año del Barcelona y los problemas con Hacienda. Eso sí se permite. Eso no se controla. Pero claro, el Murcia que jugó los play off por el ascenso, que ha buscado hasta debajo de las piedras para lograr liquidez, esos no importan. Al paredón con ellos. Que no dan espectáculo. Un poco desigual sí que parece la regla.
Debemos defender la posición del Murcia por dos razones: primero porque el Tenerife podría estar en su situación (ya no somos tan grandes). Y segundo porque debemos respetar el estado de derecho y no a aquellos quieren interpretar la ley a su manera. El Murcia debe jugar en la segunda división. Les guste o no. Y mirar hacia dentro en el estropicio que se ha armado. Mañana habrá decisión final. Vayan apuntando alguna jornada más, que la liga de 24 parece más que probable. Que ya se encargarán de subir algún filial si hace falta.