Redacción Deporpress | La Copa de la Reina se presenta como una nueva oportunidad para llegar lejos a la UDG Tenerife. Quinta presencia en su historia, y de manera consecutiva, afrontan las guerreras blanquiazules. El primer escollo: un Athletic Club que espera en octavos, con el factor cancha como beneficio extra para las vascas, que jugarán a partido único en Lezama.
Uno de los grandes huesos donde las pupilas dirigidas por Francis Díaz marchan sin complejos, buscando el billete para unos cuartos donde el cuadro les depararía al ganador del duelo entre Rayo Vallecano y Tacón. Sin mucho que perder, pero con bastante que ganar, buscarán igualar o superar las semifinales firmadas en 2018 y 2017, donde en ambas citas fueron eliminadas por idéntico rival: el Atlético de Madrid.
No deja de ser verdad, sin embargo, que desde la temporada pasada, es necesario superar una eliminatoria extra. Antes, los ocho mejores de Liga Iberdrola clasificaban para empezar a través de unos cuartos de final. Pero desde 2019, participan la totalidad de conjuntos de la élite, sin excepción.
El año pasado, el Granadilla fue eliminado a las primeras de cambio en octavos por el Levante en penaltis (2-3) tras un festival de goles: 4-4. En 2018, las tinerfeñas superaron a ida y vuelta al Betis para ceder a partido único con las colchoneras (0-2). 2017 permitía dejar en la cuneta las granotas (2-1), pero ceder con el Atleti en semis: 2-0. La primera participación fue en 2016, con derrota contundente frente al Valencia (0-3).