Redacción Deporpress | Daniel Lasure salió en el mercado invernal de 2020, en búsqueda de minutos, rumbo al CD Tenerife. Víctor Moreno echó sus redes en el Real Zaragoza para reclutarlo en calidad de cedido, donde se convirtió en un recurso habitual dentro de los planes de Rubén Baraja en el equipo insular, dentro de su particular esquema en el doble lateral. 679 minutos entre Liga y Copa.
Verano llegó de nuevo con la vuelta a su querida Zaragoza. Y la mejor noticia –a priori- es que su gran valedor en la isla firmaba por la aventura blanquilla. Sin embargo, contra todo pronóstico, la entidad le enseñó la puerta de salida, sin contar para Baraja, siendo pescado por las redes del CD Leganés de José Luis Martí.
Empezó de titular, pero Javi Hernández le adelantó pronto en la carrera por el rebufo para no bajarse de caballo ganador en el lateral izquierdo. Ahí, perdió sus opciones, pues solo volvió a sumar 46 minutos extra en Segunda, pasando cada semana entre suplencia y fuera de la lista de convocados.
Incluso, desde fuentes próximas a la cobertura informativa del club de Butarque, afirman que en el vestuario no gustó que Martí le dejara fuera del partido de Copa contra el Sevilla cuando había jugado los ‘partidos del barro’ ante Ourense y Socuéllamos.
Entonces, llegó Garitano. Pero su contexto no refleja cambios positivos para él. No es del gusto del nuevo técnico. Además, en enero se le buscó una salida a un nuevo destino –el Fuenlabrada sonó con fuerza- que no fructificó. Un duro periplo que le espera hasta el 30 junio de 2020, donde volverá a Aragón para enmarcarse dentro del nuevo proyecto zaragocista, donde le une contrato hasta 2022.