Redacción Deporpress | Lasso: «Me dio pena; noté que quedó algo pendiente entre el Tenerife y yo». El que fuera jugador del CD Tenerife y que tuviera que retirarse del fútbol por una grave lesión sufrida en el Heliodoro fue protagonista en el programa ‘Arquitectos’ de LaLiga. Durante la extensa entrevista, reconoce la gran conexión que tuvo con el tinerfeñismo y la pena que le quedó que acabara tan pronto. Sobre el futuro blanquiazul, es optimista: «debe estar en Primera».
Sevilla, Osasuna y Tenerife.- “Son grandísimos clubes, con aficiones entregadas. En otros sitios, a lo mejor uno es más del Real Madrid o Barcelona, pero en Tenerife son súper fans de sus equipos. No todo jugador tiene suerte de jugar con aficiones tan entregadas como la de Osasuna, Sevilla o Tenerife. Es muy bonito”.
Etapa en el Tenerife.- “Me fui a la otra punta. Del norte al sur. El Tenerife me había seguido siempre que había tenido opción de salir del Sevilla y habían querido firmarme, pero no se habían dado las circunstancias, hasta que en ese verano con Víctor Moreno en la dirección deportiva se dio todo. Me fue súper bien, ya que en la isla gusta ese fútbol alegre y que casa con mi estilo. Estuve muy a gusto en el club, encajando bien junto a los compañeros, afición… Los primeros partidos salieron redondos y conecté mucho con la gente. Me dio pena tener que acabar pronto porque noté que había quedado algo pendiente entre el Tenerife y yo. Es un club que debe estar en Primera. Si hace las cosas bien, más pronto que tarde volverá a Primera. Les deseo lo mejor. Están sentando las bases de un proyecto importante. Escuché el podcast con Mauro Pérez y creo que volverán a Primera. La afición lo merece”.
La lesión en el Heliodoro.- “Creo que tenía que suceder. Mauro decía que no se podía luchar contra el fútbol y quizás yo tenía ese camino preparado después de haber sido futbolista, cumpliendo mi sueño y jugando en grandes clubes para acabar esa etapa y enmarcarme en la dirección deportiva. Yo sabía que iba a seguir ligado al fútbol. Tener que acabar tan pronto el fútbol y parándome a pensar creo que a veces no disfruté tanto como futbolista. Ahora también trato de disfrutar dentro del propio sufrimiento, ya que somos privilegiados por pertenecer a clubes de Primera y Segunda”.
Una recuperación que no llegó.- “Fueron dos años complicados, con cuatro operaciones. Son muchos momentos de soledad, pasando tiempo con fisioterapeutas y readaptadores. Pensaba que era la definitiva, pero siempre me quedaba en el último paso, a la hora de reintegrarme con el equipo. Ahí empezaban las molestias y las limitaciones. Fue un proceso difícil, pero busqué llevarlo con optimismo, tratando de aportar desde fuera. Recuerdo estar en la camilla y que llegaba algún compañero con una lesión o molestia, llegaba triste y yo le decía que le cambiaba la lesión. Te hace mucho más fuerte, relativizando los problemas del día a día en la vida de un futbolista, ya que muchas veces son tonterías. Me ha hecho ser mejor persona».
Una espina clavada.- “Tengo la espina clavada de no volver a jugar tras la lesión, ya que aprendí tanto del día a día como viendo el fútbol desde fuera. Tenía mil cosas apuntadas en mi cabeza para incorporar a mi fútbol y que sabía que me harían mejor jugador. Cuando uno vuelve, te comes el césped, pero debes crear unos hábitos para mantenerlo mucho tiempo y no solo dos semanas”.
Formación.- “Cuando anuncié que me retiraba, tenía varias ideas en la cabeza. Mientras jugué, fui estudiando la carrera de periodismo, ya que el futbolista debe formarse. Por suerte, tenía mi formación. Después del fútbol queda mucha vida por delante. Me gusta leer, aprender idiomas, formarme o aprender de otros para ir detectando qué campo gusta a uno y orientarse”.
Llamada del Cádiz.- “No sabía hacia dónde enfocarme, pero sí relacionado con el fútbol porque es lo que me mueve. Fui a Madrid, me reuní con gente de AFE, LaLiga y la RFEF para ver qué formación podía interesarme. Hice el curso formativo de dirección deportiva que empezaba en la RFEF y lo hice durante tres meses, coincidiendo como muchos exfutbolistas, entrenadores y directores deportivos. Luego, ya conocía al presidente del Cádiz, Vizcaíno. Me dijo que quería reunirse conmigo y buscaba un perfil joven que hubiera sido futbolista y con formación. Estuve encantado de que el Cádiz se fijara en mí para integrarme en la dirección deportiva de un equipo de Primera, aportando mi visión, ganas e ilusión. Llevo casi un año y estoy encantando”.
Junto a Juanjo Lorenzo, otro exblanquiazul.- “El día a día con él es como estudiar un master. Empezó al Valladolid, luego al Real Madrid, pasó por la época grande de Osasuna, Grecia, Olympiakos o Tenerife… Tiene una experiencia brutal. Hemos creado una conexión bastante buena”.
Sus funciones diarias.- “Cuando llegué, les dije que estaba a su disposición. Veo partidos en directo, por televisión, estar en el día en los entrenamientos, viajar con el equipo a los partidos, estar junto a ellos en el día a día para ayudarlos en lo que se pueda, comentar o reforzar la relación desde el respeto con el cuerpo técnico, hablo con los jugadores… Intento sumar mi granito de arena en todo, a disposición durante las 24 horas al día. Hemos creado una buena conexión entre todos y el día a día es bastante sano”.