Redacción Deporpress | Una vez que el CD Tenerife anunció la renovación de Pablo Larrea hasta el final de la temporada 2023/24, Juan Carlos Cordero ha eliminado una tarea de sus asuntos pendientes antes de que termine esta temporada, con la ‘dificultad añadida’ de que no sabrá hasta muy avanzada la competición, en qué categoría jugará el equipo la próxima campaña.
De esta manera el director deportivo de la entidad tiene sobre su mesa abordar o descartar las renovaciones de aquellos jugadores que terminan su contrato este próximo 30 de junio, y no son pocos ¿Qué decisiones tomará?
En esta situación se encuentran los tres capitanes del equipo. Tanto Aitor Sanz, como Carlos Ruiz y Dani Hernández se deberán ganar un año más su renovación. Cada situación es diferente y ya no depende de una cantidad mínima de partidos jugados para extender sus compromisos y, además, en el caso de los dos primeros han afirmado de manera pública que es un asunto que en estos momentos no les preocupa, queriendo centrarse en ayudar al equipo a conseguir un ascenso que ellos merecen.
Aitor Sanz sigue siendo uno de los pilares del equipo y ha jugado 23 de los 31 partidos disputados en Liga hasta la fecha (20 de ellos además de inicio), acumulando ya 1.662 minutos de juego. Por su parte Carlos Ruiz ha actuado en 14 partidos, todos ellos de inicio y suma 1.245 minutos. Y, por último, Dani Hernández inédito en Liga rebasado por Juan Soriano, pero que seguramente no ponga impedimentos a la ora de continuar ligado al equipo de su tierra.
El principal puesto a mirar con lupa es el del lateral izquierdo, puesto que tanto Carlos Pomares como Álex Muñoz terminan contrato, y probablemente tengan propuestas apetecibles como mínimo de la categoría de plata. El valenciano llegó con un contrato por dos temporadas que expira el 30 de junio de 2022 y ha actuado hasta hoy en 19 partidos (13 como titular) y cuenta con 1.243 minutos. Por su parte la renovación de Álex Muñoz debería estar marcada en rojo para Juan Carlos Cordero, puesto que es uno de los futbolistas con mejor rendimiento desde que recaló en el club, procedente del Real Zaragoza. Tras renovar automáticamente al cumplir objetivo por partidos la pasada temporada, el alicantino ha jugado 23 de los partidos hasta la fecha (1.566’) y serían muchos más de no ser por su inoportuna lesión. En principio será la negociación más dura para Cordero, ya que el jugador ha decidido aparcar el tema por el momento.
Otro de los objetivos de la dirección deportiva será la de renovar a Álex Bermejo, quien cumple su tercer curso como blanquiazul. El catalán cerrará esta temporada superando los 22 partidos disputados la campaña anterior (ha jugado ya 21, 18 de ellos en el equipo inicial) y seguramente Cordero le haga una propuesta para ampliar el vínculo, aunque el propio futbolista declaró no tener prisa por resolver su futuro.
Una de las situaciones que nunca quiere un director deportivo se produjo el pasado verano con Nahuel Leiva, al caer lesionado de gravedad cuando le buscaba una salida, y termina también contrato. Ya recuperado, Nahuel lleva tres convocatorias consecutivas y pudo jugar media hora en el choque contra el Valladolid, sus primeros minutos de la temporada. Ramis ha aclarado además que será un “jugador importante”, en este tramo definitivo de la competición.
Luego tendrá que abordar otros asuntos para los que podrá esperar hasta después de finalizar el campeonato. Por ejemplo la situación de Alberto Jiménez, que no ha entrado para nada en los planes de Ramis y que al menos ha sido cedido en este mercado de invierno al Albacete. El majorero tiene sin embargo contrato firmado hasta el 30 de junio de 2023, por lo que se deberá reincorporar a la disciplina blanquiazul en cuanto termine esta cesión en el Albacete. Y al igual que Alberto, Emmanuel Apeh firmó por tres temporadas por la entidad, teniendo contrato garantizado igualmente hasta el 30 de junio de 2023, pero habrá que ver si entra o no en los planes de futuro de Cordero, en función de la categoría en la que milite el Tenerife y, claro está, su rendimiento en el Alcorcón, donde está cedido. Sobre ambos casos se pronunció Juan Carlos Cordero: “La idea es que tengan minutos. En junio y julio ya veremos porque vuelven Jorge Padilla y Joselu. Veremos cómo han evolucionado y si han aprovechado sus salidas para valorar si se pueden quedar o deben salir”.
Por último están los casos de los cedidos y que deberán volver a sus clubes propietarios. Víctor Mollejo, el único de los 11 fichajes de verano del Tenerife 2021/22 que no llegó en propiedad. El extremo recaló en la isla como cedido desde el Atlético de Madrid, y en caso de querer seguir contando con sus servicios, tocaría volver a negociar con el conjunto colchonero y con el propio futbolista, por lo que no se resolverá hasta el verano. Hasta ahora ha contribuido con tres goles en 1.632 minutos siendo titular en 19 de los 26 partidos en los que ha participado. Y en este mercado de invierno Mario González y Andrés Martín completaron la nómina de ‘prestados’ que tiene la entidad, y sobre las que se pactó un acuerdo de compra en caso de ascenso a Primera División; si esto se produjera, el club tendrá que pagar una cantidad de dinero importante, y serán ya tinerfeñistas de pleno derecho.