Redacción Deporpress | Si no ‘está’ Rubén Castro, vino Rafa Mir. El internacional sub’21 salió al terreno de juego en la segunda parte para aprovecharse del trabajo duro, del combate entre dos candidatos que echaron un pulso carente de lucidez futbolística pero no de entrega, ganas y deseos de convencer a sus respectivas aficiones. La de la UD Las Palmas abandonó el estadio de Gran Canaria satisfecha por la pelea de los jugadores de Manolo Jiménez, que lo entregaron todo en el partido para abrir una brecha en el mejor equipo defensivo de la Segunda División. Y ese gol llegó en el minuto 73, por mediación de Mir y previo a una jugada de saque de banda. Es la ironía del fútbol: uno de los temores de la UD era el juego de saques de bandas, que originaba el Málaga con Luis Hernández, y el partido se decantó con ese 1-0 en una acción similar.