Redacción Deporpress | Las Palmas regresó a la Liga este sábado para sumar un punto más en su cosecha (0-0). Desde diciembre de 2019 no gana el equipo de Pepe Mel, pero ante el Girona tiene un valor de aproximación a la permanencia, convertida ésta en el objetivo actual de la campaña. Hasta que demuestre lo contrario.
La UD fue de menos a más en el encuentro, aunque su amenaza fue a base de pellizcos que no de mordidas. La virtud del equipo amarillo fue frenar casi por completo el potencial gerundense; su carencia estuvo en la creación, con Pedri desaparecido y un fútbol con falta de profundidad. La alegría de ver al extremo Claudio Mendes en los últimos minutos fue la nota esperanzadora de la tarde.
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