Redacción Deporpress | Las Palmas se prepara para su propia fiesta. El enfrentamiento entre Cartagena y Las Palmas de este sábado es uno de esos partidos que la afición de Las Palmas ha estado esperando durante los últimos cinco años. Sin embargo, los seguidores no han esperado hasta conocer el resultado final en el estadio de Cartagonova, ya que han agotado las entradas para el partido decisivo contra el Deportivo Alavés la próxima semana.
Si el equipo dirigido por García Pimienta quiere depender de sus propios resultados en la última jornada, deberá ganar como lo hizo la temporada pasada en el territorio del Cartagena. Además, una combinación de resultados favorable con el Alavés o Éibar permitiría al equipo amarillo regresar a la isla en el avión del equipo de la Primera División. Sin embargo, este asunto no debería preocupar demasiado, ya que las posibilidades de esta combinación son aún bajas en la penúltima jornada (2 de 27 combinaciones, siempre con una derrota del Alavés).
Lo más importante es que Las Palmas tiene el control sobre su ascenso a la Primera División. Es el equipo que debe mostrar ambición tanto en la penúltima como en la última jornada. Si los seis puntos son suficientes para alcanzar los 74 puntos máximos, el equipo de García Pimienta pasará a la historia del club como el séptimo ascenso, uniéndose a los logrados en 1951, 1954, 1964, 1985, 2000 y 2015.
Es una situación complicada para los profesionales del club. Deben manejar la euforia y, al mismo tiempo, tener la calma necesaria para resolver los desafíos que plantea el Cartagena, que solo tiene un 3,5% de posibilidades de alcanzar el sexto puesto. Sin embargo, no importa cuánto se esfuercen por ganar, ya que el Albacete tiene asegurado su puesto en los playoffs.
Jonathan Viera y Sandro jugarán más minutos que en la jornada anterior, cuando tuvieron que ser sustituidos al cabo de una hora. El entrenador amarillo lo ha confirmado, notando algunas mejoras físicas en dos de los jugadores clave del once inicial.
García Pimienta no tiene motivos evidentes para hacer cambios en el equipo que jugó la semana pasada, a pesar de las bajas conocidas de Vitolo, Sidnei y Mfulu. Aunque es habitual que el técnico busque sorpresas tácticas, especialmente cuando el rival también presiona y podría dejar espacios para los jugadores ofensivos de Las Palmas.
El partido está listo para comenzar. Puede haber una calma tensa en el ambiente en este gran día. Y si no es así, Las Palmas se ha ganado la oportunidad de tener un futuro en el que seguirá luchando por alcanzar la gloria. Las Palmas se prepara para su propia fiesta.