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Las Palmas se da un homenaje después del derbi

Redacción Deporpress | La UD Las Palmas firmó este Jueves Santo su triunfo más sereno de la temporada (6-1), que le permite otear más cerca la permanencia matemática. Los amarillos se dieron un festín ante el Lugo; por su buen quehacer ofensivo y por las debilidades de su oponente. Lo uno y lo otro están entrelazados en este marcador.

Jesé firmó su primer tanto, en una noche en la que Rober se llevó el balón a casa con su primer hat-trick profesional. Completaron la goleada Sergio Araujo y Aridai. Y pudo ser mayor.

Sólo fue un susto, un espejismo, un momento aciago. El garabato inicial de la tarde se había producido en la estrategia defensiva de la UD Las Palmas. En la primera oportunidad, tras una falta lateral, Las Palmas encajó el 0-1 con un limpio testarazo de Juanpe.

El gol lucense generaba inquietud. Porque había encontrado un filón con prontitud, sin hacer nada. Pero la virtud de los amarillos fue no caer en desesperación alguna. En pocos minutos se descubrió que los de arriba de la UD tenían muchas ideas y piernas. Y que los de atrás del Lugo tenían una colección de dudas para contener a los atacantes.

Las Palmas buscó primero las bandas. Por la derecha transitó con mucha intención Rober. Por la izquierda lo hacía Benito, desde el lateral zurdo … mientras Araujo, Jesé, Maikel Mesa y Clemente buscaban las grietas en el muro lucense.

El primero en hallarla fue Jesé, al que Xavi Torres derribó con un pisotón cuando ya estaba en el área. El penalti, que Sagues concedió a regañadientes, lo transformó el propio Jesé.

Y ya para entonces los amarillos estaban convencidos que podrían darse un festín. Los de arriba se animaban a presionar para incrementar las dudas de un Lugo que sólo era capaz de aproximarse con las acciones de estrategia, como hizo en el 0-1.

La ventaja grancanaria llegó media hora después del tanto visitante. Fue Rober el autor del 2-1 tras una jugada de tiralíneas al primer contacto entre sus compañeros. Pudo anotar Maikel Mesa y aunque Cantero realizó una tapada con buenos reflejos, allí estaba Rober con la puntilla.

Las ocasiones se sucedían una tras otra en la portería de la Curva, defendida en el primer tiempo por Ander Cantero. El tercero era cuestión de tiempo. Lo había tenido Rober, tras cesión de Jesé. Pero el disparo del emeritense lo sacó como pudo Alende. Fue el Chino Araujo el que certificó la tranquilidad justo antes del descanso, al convertir en gol un pase preciso de Sergio Ruiz.

Para entonces el Lugo era un rival sin tensión. Adelantó sus líneas de manera suicida porque no tenía fuerzas, orden ni moral para contener a una UD que codició la goleada. Sergio Ruiz golpeó el larguero nada más iniciarse la segunda parte y entre Alex Suárez y Rober se hicieron un lío tras un balón bombeado de espaldas por Sergio Araujo.