Redacción Deporpress | La UD Las Palmas va camino de agrandar un sueño. Este domingo rebasó la barrera de los 30 puntos con una victoria en el Martínez Valero, de nuevo estadio talismán y escenario de un partido memorable con remontada del 2-0 al 2-3. El triunfo, cambiando el signo de la noche, tiene una carga moral contagiosa para los amarillos. Porque creyeron en la victoria incluso con la amplia ventaja de los ilicitanos.
Sin embargo, los atacantes de Mel dieron mucho trabajo al meta Edgar Badía, que aguantó a su equipo hasta que Benito hizo el 2-1 en la segunda parte. Juanjo Narváez fue el autor de las dos siguientes jugadas que decidieron el resultado final.
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