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Las Palmas remonta dos goles en el diluvio de Getafe

Redacción Deporpress | Las Palmas remonta dos goles en el diluvio de Getafe. El partido loco de la temporada se vivió este sábado en Getafe. En él la UD Las Palmas pudo perder, logró igualarlo y pudo conquistarlo. Los amarillos estuvieron en dos ocasiones a dos goles de su rival (2-0 y 3-1), pero acabaron por imponer su estilo y quebrar llenar la localidad de Madrid con los vítores de sus aficionados.

Para el espectador neutral, posiblemente viera uno de los mejores espectáculos de la campaña en la máxima división. Pero hay valores que deben retocarse y otros merecen potenciarles. Todo se da por bueno porque la zona de descenso no se ve ni con prismáticos y ya queda otra jornada menos en el calendario.

No salió al campo Las Palmas con la tensión requerida, casi un calco con lo ocurrido en su visita al Atlético de Madrid. Y sus primeros errores en la zona de retaguardia los pagó caro porque Mata y Greenwood los convirtieron en ventaja de dos goles para el Getafe.

En 13 minutos ya estaba el partido para los amarillos como el día: totalmente anegado. En el 1-0 hay un movimiento lento de Araujo en la salida de la última línea, anulando el riesgo que tomaron sus compañeros de retaguardia. Eso lo aprovechó Mata para colocarse con el balón frente a Valles y poner el 1-0.

Apenas 3 minutos después, a raíz de un error en el pase, el Getafe activó una rápida contra que Greenwood aprovechó para colarse hasta el corazón del área y poner el 2-0.

El propio Greenwood había tenido una oportunidad inicial, aún con el marcador intacto, que resolvieron los guantes de Valles y posteriormente la mala puntería de Mata, que malogró un segundo remate.

El color rojo del equipo visitante -así vistieron esta vez los jugadores de García Pimienta- no se dejó sentir en el partido hasta los 25 minutos. A través de la posición, y con menos lluvia en la tarde getafense, lograron estabilizar la trayectoria del encuentro. Al menos a ras de suelo.

Tras la primera media hora llegaron los primeros remates visitantes. Primero probó Munir, desde lejos, para encontrar las manos de David Soria. Y después fue el turno de Sandro Ramírez, desviando de cabeza un servicio largo de Araujo. Pero el delantero no precisó su testarazo.

Pero estaba fraguándose el 2-1 que llegó en el 34, obra de Sandro. El delantero lanzó un misil desde fuera del área que no pudo alcanzar en su acrobática estirada el portero del Getafe.

El partido parecía otro, el balón era de la UD y la tormenta había amainado. Pero otra jugada del Getafe con centro desde la izquierda da permiso a Maksimovic para rematar de cabeza sin oposición.

Con 3-1 terminaba el primer tiempo con alto peaje por el caos defensivo, algo que no está en el patrón de juego de la temporada actual. Ni la del pasado ejercicio. Pero quedaba mucho por ver.

Las Palmas regresó al campo con ganas de liarla otra vez. Y lo hizo en apenas unos minutos, porque en el 49 fue Sergi Cardona el que estrenó su cuenta de goles en Primera al desviar en el corazón del área un pase de su compañero Mika Mármol.

El 3-2 confirmaba que el partido estaba descosido en las dos áreas. Las Palmas y el Getafe no mostraban el rigor defensivo del que en otros momentos podrían presumir sus técnicos. Y en ese contexto, los grancanarios tenían más que ganar porque lo tuvieron todo perdido en dos ocasiones.

Estaba por llegar el 3-3, obra de Munir. El marroquí recibió un pase profundo de Javi Muñoz y colocó el cuero en las redes del Getafe con un disparo entre las piernas del portero. La celebración fue interrumpida por el colegiado al señalar fuera de juego, pero la sala VAR (García Verdura) observó la posición legal al límite y las tablas regresaron al marcador antes de la hora de juego.

Las Palmas se había desatado por completo, rebelándose contra su propio inicio de partido. Pudo ponerse por delante en el marcador en el minuto 65 tras otro lanzamiento durísimo de Sandro que repelió el larguero de Soria.

El campo se había inclinado hacia la portería del Getafe y los jugadores locales trataban de embarrar el partido con marrullerías. Querían cortar el dominio isleño, que estaba dirigiendo la tarde hacia una campanada a tenor de la trayectoria del marcador.

El Getafe también probó la carpintería con un pelotazo largo que remató Mata al larguero. El equipo de Bordalás apenas cruzaba el centro del campo porque el tramo final del partido era totalmente visitante. Los cambios dieron aire al ataque grancanario. Park, Marc Cardona y Loiodice pudieron también acercarse al cuarto tanto. Pero sus finalizaciones no fueron óptimas.

Hasta la última jugada pudo pasar cualquier cosa, aunque todo quedó en reparto de puntos. Uno más para acercarse al principal objetivo, que lo irrenunciable.

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