Redacción Deporpress | Llegó la primera victoria de la temporada. Y, además, ante un rival notable (2-1). La UD Las Palmas mostró su mejor rostro este viernes para deshacerse de la SD Huesca con el acierto de los primeros minutos y una exposición colectiva durante una hora que incomodó a un rival llamado para la lucha por el ascenso a la Primera División. Pero el choque se reventó en los primeros minutos, con los goles de Jesé y Pejiño. El tanto aragonés llegó en la última acción de la tarde, sin tiempo para más. Pero no empaña la gran jornada de los amarillos.
La tarde comenzó con magia, con el recibimiento y presentación a Jonathan Viera. Pero sus compañeros no quisieron quedarse atrás y arrancaron en el partido los aplausos de los seguidores amarillos, agradecidos por una propuesta sobria en defensa y verticalidad en ataque. Quizá mejor que el resultado fue la entrega hasta vaciarse de los amarillos, liderados por un capitán Jesé que se puso como ejemplo hasta donde las fuerzas aguantaron.
Casi como un gesto de rebeldía, la UD Las Palmas salió al terreno de juego a hacer bueno los temores de Nacho Ambriz. Pero no por los condicionantes ambientales que esgrimió el técnico mexicano, sino por la exposición de un fútbol incisivo que en 15 minutos puso boca arriba al que llegaba al Estadio de Gran Canaria como líder tras dos primeras jornadas.
Jesé abrió la tarde de penalti, por un exceso de confianza en el área de Mikel Rico que cometió la falta. Pero antes y después, los amarillos fueron en una dirección logrando no solo el 1-0 sino el 2-0 antes del primer cuarto de hora.La defensa y el portero del equipo aragonés tenía mucho trabajo. El tridente JPP amarillo se dejó ver con claridad. Y en una acción combinada de conjunto llegó el segundo tanto, con asistencia de Peñaranda, atracción defensiva de Jesé y culminación de Pejiño llegando a toda velocidad.
El Huesca no entendía el encuentro, aunque asumió la posesión para intentar aproximaciones hacia la portería de Raúl Fernández. Las Palmas, en cambio, se ordenó para jugar con velocidad hacia los espacios libres tras una recuperación. El marcador no se movió y se mantuvo 2-0 al descanso. El peligro visitante podría llegar en las jugadas de estrategia, incluso tras saque de banda. Y los isleños insistían en sus aproximaciones, aunque los siguientes disparos fueron lejanos y de sus centrocampistas.
Las fuerzas duraron una hora a la UD Las Palmas, que había ofrecido un generoso esfuerzo para desactivar a su oponente. El público comprendió esa entrega y premió cada disputa de balón … y las paradas de Raúl Fernández. Porque el Huesca apretó al final y puso a prueba en varias oportunidades al meta vasco. Una a disparo de Seoane y otra tras cabezazo de Escriche.
Las Palmas también malogró sus ocasiones, aunque ya las ideas no eran las mismas. El gol del Huesca (2-1) llegó en la última jugada, con un cabezazo de Florian. Pero ni así se empañó la tarde.