Redacción Deporpress | La maldición de Pepe Mel con el Real Zaragoza continúa. El conjunto maño firmó su tercer triunfo consecutivo en el Estadio de Gran Canaria, esta vez 2-3 con una colección de regalos defensivos de los amarillos. Las Palmas pudo ser mejor durante muchos minutos que su rival, obligó a ganar horas extras al portero Cristian Alvarez, pero sus licencias defensivas reaparecieron y las exprimió al máximo su rival. Primero, para igualar y remontar el partido. Y, en el tramo final, para convertirse en el primer equipo que esta temporada se lleva todo el botín del Estadio de Gran Canaria.