Redacción Deporpress | Cuando todo parecía perdido, Sergio Ruiz volvió a acudir al rescate de la UD Las Palmas. El cántabro firmó otro sensacional disparo para igualar un partido loco ante el Rayo Vallecano (1-1), casi una ruleta rusa que pudo acabar de cualquier manera. Los amarillos lanzaron dos disparos a los postes (uno su rival), tuvieron también importantes ocasiones y arriesgaron en la búsqueda de un triunfo que acabó escapándose.
El partido no tuvo costuras, en el que Jesé debutó como titular y Elejalde hizo su presentación con los profesionales de la UD Las Palmas. El encuentro que diseñó el Rayo Vallecano en el Estadio de Gran Canaria fue un auténtico quebradero de cabeza para la UD Las Palmas. El conjunto de Andoni Iraola tenía balón, corría por las bandas, colgaba peligrosos centos al área y comprometía la integridad de Alex Domínguez de manera constante.
Y especialmente peligroso fue el sector izquierdo del ataque madrileño, por donde transitaba Alvaro García. A los 5 minutos de juego, además, Ale Díez ya estaba amenazado con la primera tarjeta amarilla con una entrada quizá innecesaria. Las Palmas tampoco encontraba vías por las que sacar el balón desde su zona de retaguardia y, en alguna oportunidad, cometió imprudencias que el equipo visitante pudo aprovechar.
Sin embargo todo cambiaba cuando aparecía Jesé. El delantero grancanario fue el hombre más incisivo de la primera parte. Y fue quien pudo inaugurar el marcador con tres oportunidades de relieve. Se asoció para ello con Mujica y encontró perfiles atacantes donde no aparecían. Un rechace felino de Dimitrievski (m. 10), un disparo algo desviado (m. 33) y una jugada de contra en la que salvó al portero pero no halló la portería (m. 34) fue la principal amenaza amarilla a través de Jesé.
A Las Palmas le iba mejor el juego directo que el combinado. Lo interpretó con acierto Rafa Mujica, sacrificándose para que fuera Jesé el más directo en el área. Pero el Rayo fue un rodillo también; con un criterio más colectivo y memorizado. Llegó de manera abundante aunque con malos remates o cortes de los apurados zagueros amarillos.
De ese peligro, Oscar Valentín marcó en el 30 un gol anulado tras revisión por manos en el control del atacante. Pero cuando el partido llegaba al primer tiempo, llegó el décimo penalti en contra de la temporada por derribo del amonestado Ale Díez a Alvaro García. La jugada de laboratorio salió perfecta para el Rayo. Y el penalti lo convirtió Trejo, aunque Alex Domínguez estuvo a punto de pellizcar el balón.
Las Palmas ganó mucha energía en protestar. También en el área de Naciente donde se reclamaron dos penaltis a favor de los amarillos. Pero ni la mano de Advíncula ni el derribo a Alex Suárez fueron concedidos. Los argumentos del dialogante Prieto Iglesias no convencieron a los amarillos, que caminaron con él pidiendo explicaciones hasta vestuarios.
En el último minuto del primer periodo y en el primero del segundo tiempo pudo cambiar de nuevo el encuentro. Porque dos balones fueron a los postes. De manera cronológica, primero uno de Alvaro García que habría sido el 0-2. Pero luego, tras jugada y pase de Pejiño, lo imitó Maikel Mesa malogrando el 1-1.
El Rayo perdió algo de gas en la segunda parte, pero siguió a pie juntillas la segunda premisa de su entrenador: marcador a cero. Puso mayor interés en acercar sus líneas a Dimitrievski para salir a la contra. Además, encontró un problema con el marcaje de Coco como lateral diestro, hasta que lo intercambió Mel con Eric Curbelo. El encuentro pudo tomar cualquier dirección. Benito lanzó al larguero y el meta del Rayo volvió a dejar en agua un disparo de Eric, tras jugada personal. Y en las idas y vueltas llegó el gran gol de Sergio Ruiz para que todo el esfuerzo de los amarillos no cayera en saco roto. Un tanto espectacular que sacó a medias a la UD de una jungla.