Redacción Deporpress | Las Palmas aprovecha la fuerza de su banquillo. Uno de los valores que mejor conserva el rendimiento grupal de la UD Las Palmas es la calidad humana y deportiva de su banquillo. El dato numérico salta a la vista: 5 de los 11 goles firmados por el actual octavo clasificado de Primera brotaron en botas de jugadores que eran reservas en esos encuentros hasta ahora disputados.
De esta forma, están los de Jonathan Viera y Marc Cardona para la remontada ante el Celta (2-1), el de Sory Kaba en la victoria frente al Almería (1-2), el segundo de la serie amarilla ante el Atlético obra de Benito (2-1) y el fantástico tanto de Moleiro en Pamplona (1-1).
Eso es lo más relevante e incuestionable. Pero detrás hay oficio profesional para mantenerse en la recámara enchufados y brindar a los compañeros titulares una presión que mejora el trabajo que requiere García Pimienta.