Skip to main content Scroll Top

Las notas blanquiazules del curso 2020-21

Redacción Deporpress| La temporada 2020-21 ya ha concluido oficialmente para el Tenerife. Ha sido un curso para olvidar en lo deportivo y con muy poco lustre también en el apartado individual. Estas son las notas, con puntuaciones del cero al diez, de los 28 jugadores y los dos entrenadores que formaron parte del equipo blanquiazul en este ejercicio.

Fran Fernández.- Inició el proyecto en julio y lo concluyó en noviembre después de 13 jornadas de irregularidad. El equipo tenía 13 puntos y se encontraba a 2 del descenso y a 8 del playoff (3).

Luis Miguel Ramis.- Dotó al equipo de una identidad propia y lo hizo competir en varios tramos de la competición, en los que incluso llegó a tener números de playoff. Corrigió la sangría defensiva y exprimió a una plantilla que no daba para mucho más (6).

Dani Hernández.- Realizó uno de sus mejores cursos con el Tenerife. La llegada de Ramis le devolvió a la titularidad y realizó buenos partidos. Acabó entre los cinco porteros menos batidos de la categoría (7).

Adrián Ortolá.- No fue capaz de mantener la línea de regularidad que exhibió la pasada campaña. Su autogol en el derbi ante Las Palmas lo marcó junto a varios errores anteriores. Cordero lo sacó en el mercado de invierno (3).

Jon Ander Serantes.- Fue el reemplazo de Ortolá y alternó buenas paradas con detalles de inseguridad en los tres partidos que disputó durante la recta final del campeonato. El club deberá decidir si le ofrece la renovación (5).

Shaq Moore.- Fue el dueño del carril derecho del Tenerife. Realizó una temporada muy sólida en su costado y sus subidas se convirtieron en uno de los mejores recursos ofensivos del club durante toda la campaña (7).

Otar Kakabadze.- El georgiano intervino en 16 partidos y fue titular en 11 de ellos. Estuvo a años luz de Moore en cuanto a rendimiento y no deja una gran sensación debido a algunas fisuras y errores defensivos (4).

Nikola Sipcic.- Hizo una campaña irregular y no confirmó las sensaciones que dejó en el curso de su estreno como blanquiazul. Cometió algunos errores en el despeje que costaron puntos, aunque cumplió casi siempre (5).

Carlos Ruiz.- Se erigió en el jefe de la zaga y firmó un curso notable. Fue el central de más nivel y de mejor rendimiento, superando al resto de sus compañeros de demarcación. Cordero deberá decidir ahora si lo renueva (7).

Bruno Wilson.- Hizo un curso de más a menos, con apenas siete partidos disputados durante 2021. Da la sensación de que puede ser útil si es capaz de contener su exceso de contundencia y mejora su salida de balón (5).

Álex Muñoz.- Fue uno de los jugadores que más aportó al equipo esta campaña. Regular y sólido en defensa, aportó también en la parcela ofensiva con goles de gran belleza gracias a su buen disparo desde fuera del área (7).

Carlos Pomares.- No alcanzó el nivel de Álex Muñoz, pero también rindió a buen nivel pese a tener un rol más secundario. Colaboró en ataque y firmó tres goles, una cifra a la que no llegaron otros de corte más ofensivo (6).

Aitor Sanz.- Cuesta imaginarse un Tenerife sin él. Es la regularidad hecha futbolista. Sigue dando lecciones de cómo jugar de mediocentro con 36 años. Equilibra al equipo, recupera balones y distribuye con eficacia (7).

Ramón Folch.- Realizó una temporada de más a menos. Fue la pareja más habitual de Aitor Sanz, aunque los problemas físicos le restaron continuidad. Un mediocentro correcto, pero no tan brillante con el balón (5).

Javi Alonso.- Vivió el curso de su consolidación en la primera plantilla. Demostró que el club acertó con él al prescindir de Undabarrena y su buen nivel físico lo convirtió en la pareja habitual de Aitor Sanz en el tramo final (6).

Alberto Jiménez.- Concluyó su peor campaña como blanquiazul. Se especializó en cometer errores con valor gol y dejó al equipo en inferioridad numérica con acciones francamente evitables. Decepcionante (3).

Félix Alonso.- Debutó en los minutos finales del último partido contra el Oviedo. Veremos ahora si es capaz de derribar la puerta del primer equipo, algo que parece cada vez más complicado para los canteranos (5).

Sergio González.- Fue otro de los recursos de Cordero en el mercado invernal. Jugador correcto, versátil y aprovechable tanto de mediocentro como de central, donde acabó el curso por necesidades del guión (5).

Gio Zarfino.- Nunca tuvo la continuidad necesaria para mostrar las virtudes que lo condujeron hasta el Tenerife. Cuando jugó aportó siempre energía y ganó muchos duelos individuales. Las lesiones lo lastraron en exceso (5).

Nono.- Quizá ha sido la mayor decepción de la temporada. Un jugador de perfil ofensivo que fue incapaz de aportar cosas en ataque durante más de 30 jornadas. Se sacrifica y defiende, pero se esperaba mucho más de él (2).

Valentín Vada.- Hizo una temporada de menos a más. Comenzó de manera muy errática y solo fue capaz de asumir el rol que se le presuponía en el último tercio del curso. Deja la sensación de que podía haber dado más (5).

Álex Bermejo.- Tras realizar una temporada notable en su primer año en la isla, ha involucionado. Es innegable que tiene gol, pero cuando las lesiones se lo permitieron no fue ni la sombra del futbolista que apuntaba ser (4).

Suso Santana.- Asumió su bajada de protagonismo sin alzar la voz y, cuando le tocó saltar al campo, siempre se lo dejó todo y aportó algo más que otros que disfrutaron de más minutos y oportunidades (5).

Germán Valera.- Llegó en enero y aportó mucho desequilibrio en sus primeros partidos, en los que incluso fue capaz de ser decisivo con sus goles. Su bajada de rendimiento coincidió con el atasco general del equipo (5).

Samuel Shashoua.- Ha sido la sorpresa agradable de la temporada y deja sensación de que puede ir a más el próximo curso. Eléctrico, vertical, hábil, desequilibrante. Su único lunar ha sido su discontinuidad (7).

Jorge Padilla.- Se estancó en la que debía ser la temporada de su eclosión definitiva. Es joven y le queda carrera por delante, pero no fue capaz de revertir la situación para ganarse la confianza de Ramis en sus rotaciones (4).

Jacobo González.- Inició bien la temporada y se fue apagando conforme avanzaba el campeonato. Su aportación, hasta que se lesionó, fue más bien escasa con más balones perdidos que jugadas terminadas (4).

Joselu Moreno.- Si comparamos su elevado salario con su escaso rendimiento sobre el terreno de juego es, claramente, un jugador deficitario. Se negó a salir en enero y solo fue titular cinco veces en todo el curso (2).

Manu Apeh.- Tuvo jornadas en las que aportó cosas, especialmente como pareja de Fran Sol, pero terminó diluyéndose y sin apenas protagonismo. Condicionado por su falta de técnica, solo es útil con espacios (4).

Fran Sol.- Acabó como el máximo goleador del Tenerife, pero también aportó trabajo y sacrificio. Jugó más para los demás que al revés. Mejor no imaginarse qué habría sido del equipo sin su acierto realizador esta temporada (7).