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Las finales

Por @AleixValero

Aun con dos empates seguidos, el CD Tenerife sigue a tiro de piedra, bueno de dos, de los puestos de play off por el ascenso a Primera División. Dos tablas que, lejos de provocar la renuncia por el objetivo secundario o terciario marcado en el club, han prolongado ya a seis las semanas sin perder de los de Martí, y sin recibir goles en los cuatro últimos partidos. Las cosas se están haciendo bien.

Con 33 puntos todavía por jugarse, el Tenerife está a cinco puntos del sexto clasificado y, lo que es mejor, ofreciendo buenas sensaciones, de equipo sólido, compacto, reconocible, cosa que muchos de los rivales de arriba están empezando a perder. Comienzan las finales. Nunca me ha gustado el término final para una competición regular, sin partidos o cruces de eliminación, pero si olvidamos ya el objetivo primario de la permanencia (ojo, aún no hemos llegado a los 50 puntos), parece que cada encuentro puede ser el último para los nuestros, aunque la realidad demuestra que los demás también están pinchando y pese a sumar solo dos puntos, la desventaja no ha aumentado

Lugo, la primera final, además de Alavés, Córdoba, Girona, Elche, Valladolid y Alcorcón son los siete de los once rivales de los blanquiazules a los que toca enfrentarse y que, a día de hoy, están por encima en la clasificación. Siete finales como mínimo. Y de las 11 jornadas cinco serán en el Heliodoro, que tiene que rugir como nunca por engancharnos a una ilusión que en el primer tramo de la temporada parecía una quimera.  Lo que hay que tener claro es que con tantas finales en perspectiva no hay que desesperarse pase lo que pase. Ni contra el Lugo ni contra Alavés después. Dos resultados positivos catapultarían la ilusión de la afición, pero habrá que guardar los voladores para más adelante. Igual que si no se logran sacar, a seguir trabajando que esta Liga siempre te da nuevas oportunidades.

Ha reaccionado el club con nuevas promociones para incentivar, todavía más, la asistencia al estadio, aunque siempre son discutibles. A ver si funcionan, porque está claro que el cuerpo técnico y los jugadores se están vaciando por salir de la mediocridad y dar más de sí mismos para no acabar la competición antes de tiempo y sin alicientes. Tanto en el bando de los abonados como en el de los no abonados hay detractores y defensores de las promociones, por lo que me resulta estéril valorar si las medidas son un acierto o no de cara al abonado / aficionado. Donde sin duda sí que es atinado es de cara al equipo, se tiene que sentir arropado por su gente. Está muy bien exigir, pero también hay que dar. Y ha llegado la hora, #TodosalHeliodoro.