Redacción Deporpress | La UD Logroñés aterrizará en el Heliodoro con la flechita hacia arriba. Cuando la dinámica acompaña, todo sale de boca. Los riojanos han visto cómo les ha salido todo en las cuatro últimas jornadas, donde el solvente triunfo en el Carlos Tartiere (2-3, Real Oviedo) se convirtió en un punto de inflexión. Esos 12 de 12 contrastan con unas ocho primeras jornadas donde solo sumaron cinco puntos. Pero, ¿qué ingredientes explican tan buena receta?
La solidez defensiva ha sido uno de los grandes culpables. A un CD Tenerife falto de gol, se une ahora un contrincante que ha crecido desde el cerrojo en la retaguardia: más de 300 minutos sin recoger el esférico de su propia red. Otra de sus armas es que, a pesar de no tener mucho gol, cuenta con un experimentado Andy Vitoria que es el pichichi del equipo con cinco goles, un hombre de área que fue parte del ascenso en el curso pasado; y a su vez, el ariete se ve complementado por una joven irrupción como Leo Ruiz, un atacante de 24 años cedido por el Sporting de Portugal, natural de Medellín (Colombia). Ambos han anotado el 82% de las dianas del equipo logroñés.
Además, es un equipo que ha hecho de la efectividad su signo distintivo. Sus únicos tiros entre los tres palos contra Alcorcón y Cartagena significaron seis créditos. Y de dos contra el Sabadell, marcaron uno.