Redacción Deporpress | El CD Mensajero se desplaza a Extremadura para medirse al Cacereño en el Estadio Príncipe Felipe, uno de los gallos de la categoría (domingo, 11:00 horas).
Los chicos de Yurguen afrontan la octava jornada de competición tras descansar la semana pasada por el aplazamiento de su duelo ante el Córdoba. Ahora viajan a tierras peninsulares para enfrentarse ante el segundo clasificado del grupo cuatro de Segunda RFEF.
Los palmeros han tenido que superar una odisea propia de la mitología griega. La dirección del viento que ha empujado hasta Mazo la gran nube de ceniza que emana del volcán de Cumbre Vieja ha dado al traste con las operaciones aéreas que debían conectar la isla con los destinos interinsulares, nacionales e internacionales.
Primero, el cuadro del Silvestre se ha tenido que mover en barco a Tenerife, para posteriormente coger un avión que les lleve a la península. Con este panorama, el equipo de la isla bonita luchará por regresar a la senda del triunfo después de caer de forma clara ante el San Roque de Lepe hace catorce días.
Por su parte, el conjunto de Julio Cobos será una dura piedra de toque. El Cacereño sigue invicto, está desplegando un buen juego y en su feudo se trata de un oponente muy complicado de batir.
Tarea difícil para el CD Mensajero que tendrá que superar a dos rivales: evidentemente al club de Cáceres, pero también a las adversidades.