Redacción Deporpress | Las porterías del Bernabéu son siempre objetivos de los grandes goleadores a nivel mundial. Dejar allí una muesca en su paso tras enfrentarse ante el Real Madrid es todo un incentivo. Jonathan Calleri no pudo este domingo. En realidad no tuvo una sola oportunidad para saber si Kiko Casilla era buen o mal portero, si tenía o no su día.
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