Redacción Deporpress | Los Reyes Magos llegaron con anticipación para el residente del Vicente Calderón. Una UD Las Palmas desconocida, sin mordiente y con un fútbol lejano a su mejor versión, entregó el primer asalto de la eliminatoria de octavos de final al Atlético de Madrid, que se lleva para la vuelta una jugosa renta (0-2). El equipo de Quique Setién no perdía en el Gran Canaria desde marzo de 2016 y este martes lo hizo ante un rival que fue más práctico y estuvo mejor instalado en el verde insular. Koke, en la primera parte, y Greizmann, en la posterior, firmaron los goles que definieron un partido decepcionante en el que Asdrúbal Padrón se despedía de sus aficionados, en número abundante en las gradas (26.032).
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