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La venta de Acosta

Por Chus de León

Enero de 2019. El CD Tenerife en una operación rutilante se ha desprendido de Bryan Acosta a cambio de unos 2,8 millones de Euros en un traspaso que acabará con el Hondureño de La Ceiba en la MLS. El jugador catracho, que vino fruto del ojo de Alfonso Serrano a cambio de 50.000 era vendido por Víctor Moreno, que se estrenaría en la isla como director deportivo como desearían el 90% de los fichadores de la Segunda División española, con dinerito en la caja.

‘Míster Sinergia’ empezaría su proyecto fichando a Mauro Dos Santos, un central de la Primera División fuerte y de choque (de un perfil que no teníamos en plantilla según rezaba en rueda de prensa) y se mostraba totalmente encantado de la llegada del argentino. Lo definía como un fichaje ilusionante, que nos ofrecería competitividad, con una gran capacidad física para ganar duelos (el equipo no tenía eso según Moreno). Con un perfil de líder, solidez, agresividad y experiencia en primera para que el club tuviese capacidad para que el club creciera. Un jugador con una cotización alta para un equipo de Segunda que se fichó en una operación relámpago (de un día para otro según confesaba el propio Mauro).

Era el primer fichaje de un director deportivo que venía avalado por la seguridad de sus puntadas, apoyadas por un equipo de trabajo que se supone especialista en análisis de datos y que bucea donde nadie más mira para que el Tenerife crezca y vuelva a Primera División. Vamos, un genio tomando decisiones consensuadas.

Esa misma semana llegaría Coniglio, y los Lasso, Racic, Isma López acompañarían como fichajes de invierno. Así se formaría el Tenerife de los tres laterales izquierdos en plantilla y lo que vendría después.

Seis meses  más tarde, el dinero de Bryan Acosta… no ha servido para nada. Hoy el Tenerife anuncia que no cuenta con Mauro Dos Santos y se hace pipí encima de la operación de venta de Acosta. Da la sensación de que hemos regalado al catracho, un jugador que quería media Segunda División y de que la pasta invertida tras su venta ha volado literalmente en la nada futbolística de los caprichos de ‘Míster Sinergia’.

Solo quedan Lasso e Isma López en plantila, y tampoco es que convenzan demasiado tras seis meses en la isla. Lo peor de todo es la sensación de improvisación absoluta. De palabrería vana, y de conceptos paja en cada presentación de cada futbolista.

¿Acaso cuando se fichó a Dos Santos en enero, no se pensaba en el proyecto del año siguiente? ¿En qué entrenador traerías? ¿En qué tipo de equipo querrías? ¿Ahora no sabe ni sacarla jugando? ¿Es asumible que uno de los cinco jugadores más caros de la plantilla no estuviese meditado y soportado en el engranaje de la temporada siguiente?

Y lo más importante… ¿Alguien me explica qué carajo es eso de desarrollo condicional que Moreno afirma que tienen la mitad de los futbolistas que trae en sus ruedas de prensa? Las palabras se las lleva el viento. Y en el Mundialito hace una ventolera que lo flipas.