Redacción DeporPress | Continuamos recordando las temporadas que el CD Tenerife ha estado en categoría nacional. Y reanudamos esta serie con la segunda campaña consecutiva en Primera División por primera vez en la historia para el conjunto blanquiazul. Con la continuidad inicial de Azcargorta en el banquillo, sustituido posteriormente por Jorge Solari, lo más destacado fue de nuevo la permanencia en la máxima categoría en la penúltima jornada y la llegada de Fernando Redondo a la isla.
Tras salir airoso de la angustiosa promoción contra el Depor, Azcargorta reunió el crédito suficiente para seguir al frente del banquillo blanquiazul, aunque a mediados de curso hubo que echar mano de Jorge Solari para consolidar al equipo en la élite. Eso y la llegada de Redondo marcaron el desarrollo de la temporada.
Un fichaje de prestigio. La temporada arrancó con un fichaje sonado, el de Fernando Carlos Redondo. Fue un oportuno golpe de efecto porque aquel cinco, cortado por el más fino de los patrones, al clásico estilo argentino, estaba llamado a ejercer funciones de crack, como luego fue. Además de Redondo, el CD Tenerife fortaleció la portería con la adquisición del veterano Agustín y consiguió la cesión del barcelonista Paqui. Otros fichajes como los de Sabou y Salmerón igualmente aportaron para conseguir finalmente el objetivo.
De salvador a cesado. El grupo de Xavier Azcargorta nunca le cogió el pulso a la Liga y, por momentos, dio sensación de descalabro. Un 5-1 ante el Castellón en Castalia, en la sexta fecha del campeonato, y un inmediato y preocupante 0-4 ante el Sevilla, sembraron de inquietud el entorno. El equipo reaccionó a medias, más bien parcheó la situación con alegrías esporádicas; así que al final llegó el cese de Azcargorta. Ocurrió tras un empate a uno con el Betis en el Heliodoro en la decimoséptima jornada.
El ‘Indio’ cambia al equipo. Pérez buscó un revulsivo y se trajo al argentino Jorge Raúl Solari, un técnico de mucho prestigio que había hecho campeón de liga al Independiente de Avellaneda. ‘El Indio’ cambió el rumbo del equipo lo suficiente para conseguir la salvación sin apuros. Retrasó la posición de Felipe y Estebaranz y descubrió que los dos podían ser un filón llegando desde atrás. Una racha de cinco victorias consecutivas, entre las entregas 27 y 31, acabó por confirmar la mejoría con una permanencia segura en la penúltima fecha ante el Real Valladolid.