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La tarea más difícil de Cordero

Redacción Deporpress | Después de renovar a los cuatro capitanes (Suso, Carlos Ruiz, Dani Hernández y Aitor Sanz), de desencallar la continuidad de Alberto y hasta ampliar el contrato de Sipcic y Shaq Moore, a Juan Carlos Cordero le queda la tarea más difícil: hacer justicia con Luis Milla.

El mediocentro, con ofertas para abandonar el Tenerife desde el pasado verano, sigue a la espera de que se cumpla la promesa que le hizo Víctor Moreno y, por tanto, el club. Situado en la parte inferior del escalafón salarial de la plantilla, el 6 blanquiazul es un fijo en las alineaciones desde su llegada en enero de 2018.
A Alfonso Serrano y a la entidad insular le debe, no hay que olvidarlo, su salto al fútbol profesional. Pero su rendimiento ha respondido con creces a ese voto de confianza. Los 500.000 euros que costó han sido ya amortizados con éxito y hasta podrían haber sido recuperados con beneficios en caso de traspaso. Entonces, cuando pudo, el Tenerife consideró que valía más. Pero esa consideración no se ve reflejada en su nómina.
A Cordero le toca recomponer una relación de cierta desconfianza. Sabe que el jugador quiere tener un futuro en Primera. Pasan los años y no puede dejar escapar muchos más trenes, pero el director deportivo debe hacer valer el contrato firmado. Para que las dos partes convivan en paz es necesaria una mejora.
La intención es que lleve aparejada un incremento de temporadas y de la cláusula de rescisión. En ese punto chocaron ambas partes en la primera negociación. Le toca mover ficha a Julio Llorente, agente de Milla, porque no puede permitir que su pupilo siga cobrando como un canterano ni está en disposición de forzar una salida.