Redacción Deporpress | «¿Pitos? Sí, me imagino que sí. Mire, Apoño o es muy querido o lo odian. Habrá gente que me quiera allí, que habrán dado por bueno mi paso por allí, y otros que van a estar esperando que toque el primer balón para silbar», exponía el centrocampista de la UD Las Palmas, que visita este domingo La Romareda, en El Periódico de Aragón.
El jugador animaba incluso a los seguidores de su exequipo, el Real Zaragoza, a seguir ese camino: «Los pitos, a mí, sinceramente me benefician, me hacen rendir más. Me motiva más que me silben que los aplausos». Además, se defendió de las acusaciones que recibió durante su estancia en el club aragonés. «Todo el mundo iba en contra mía, contando cosas que no eran ciertas, lo de los casinos y eso. De los años que menos he salido de fiesta ha sido en Zaragoza», dijo antes de criticar «que se agrediera a un amigo mío entre seis o siete personas», razón por la que no puede estar contento «con esa afición».