Redacción Deporpress | Falta mes y medio para que arranque el nuevo proyecto del Iberostar Tenerife. El equipo aurinegro empieza prácticamente de cero, después de un mercado estival donde los movimientos de cromos han estado a la orden del día. Una plantilla completamente renovada en un reto exigente para Txus Vidorreta. Y cuya primera prueba de fuego llegará el último fin de semana de septiembre, con el punto de salida del sprint en liga regular ACB.
Una revolución total que se traduce en diez nuevas altas. Los bases Marcelinho Huertas (Kirolbet Baskonia) y Álex López (San Pablo Burgos); Iffe Lundberg (BAXI Manresa) y Sasu Salin (Unicaja Málga) como escoltas; calidad en el exterior con Dani Díez (Unicaja Málaga), Kyle Singler (Monbus Obradoiro) y Santi Yusta (Real Madrid); Pablo Aguilar (Reggio Emilia) y la única continuidad de Tomasz Gielo en las alas; y desequilibrio en la pintura con Giorgio Shermadini (Unicaja Málaga), Darion Atkins (Hapoel Holon) y la confirmación de Fran Guerra.
Un reseteo con baloncestistas firmados en un intervalo de dos a tres temporadas, a excepción de Singler, quien firma provisionalmente por un solo año. Savia nueva para conformar una nueva familia donde la afición aurinegra tendrá que renovar su ‘amor’ con los nuevos directores de equipo de la nave canarista. La marcha de los Richotti, Beirán, Bassas, San Miguel, Abromaitis, Iverson, Staiger, Brussino o Niang dejan un vacío en los corazones del aficionado baloncestista de la Isla.
Curiosamente, los dos representativos canarios son los equipos de la élite del baloncesto masculino español que más movimientos han realizado en este mercado. El Herbalife Gran Canaria también suma diez caras renovadas, incluidos a dos excanaristas: Javi Beirán y Fotis Katsikaris.