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La reconversión de Isma López

Redacción Deporpress | Isma López es uno de esos futbolistas que ha ido mamando el fútbol desde pequeño. El quinto fichaje del CD Tenerife sintió desde su infancia que este deporte tenía algo especial para él. No solo era cuestión de ir a una plaza con unos amigos para darle patadas al balón y jugar unas ‘pachanguillas’, sino que también entendía que el fútbol era lectura y espectáculo por televisión.

Nacía tal día como hoy, 29 de enero, del año 1990, en Pamplona. Creció animando a unos colores: los de Osasuna. Luego, como muchos niños, tuvo que elegir bando entre Barcelona y Real Madrid. Se decantó por los culés. Así, creció admirando el juego de la fantasía de los blaugranas: primero Rivaldo, luego Ronaldinho y, finalmente, Messi.

Conforme sumaba aniversarios, su carrera hacia la profesionalización iba por buen camino. En 2005, abandonaba la cantera de Osasuna para marcharse a Lezama. En la cantera del Athletic quemó etapas con su debut en el filial bilbaíno en la 2007/2008. En la 2011/2012, desvinculado de los leoneses, fue un pilar fundamental dentro de los esquemas de Quique Setién para terminar ascendiendo con el Lugo a Segunda. Su buen año en tierras gallegas le otorgó una segunda oportunidad en Lezama. Con el Athletic Club acumuló experiencia, tanto en Europa League como en Primera División.

Pero llegó el momento de cambiar nuevamente de aires. En el Sporting de Gijón, vivió el momento más álgido de su carrera: el de su maduración futbolística. La costumbre moderna de reconversión de muchos futbolistas también llamó a la puerta de Isma López. Así, pasó de manejarse en demarcaciones ofensivas como enganche o extremo a adquirir un rol de reconversión al lateral izquierdo. Fue el ‘Pitu’ Abelardo quien tuvo incidencia directa en este cambio radical.

Isma López tuvo que reinventarse para adaptarse a una posición totalmente desconocida. Pero ello le posibilitó un gran protagonismo en el “Sporting de los guajes” que firmó el ascenso a Primera. Pasó de ser prácticamente un descarte a convertirse en uno de los baluartes para Abelardo. Un futbolista de derroche, con una entrega innata que le han llevado a tener un alto protagonismo en el equipo de Mareo durante cinco campañas consecutivas, hasta su marcha en verano al Omonia Nicosia de Chipre.

La nueva adquisición blanquiazul destaca por su zancada y conducción de balón. Un importante recurso ofensivo para el ataque de Oltra que corre la banda a base de derroche físico durante 90 minutos. Sin embargo, como la mayoría de extremos reconvertidos a laterales, sufre más cuando tiene que proteger su espalda y protegerse en línea defensiva.

Una carrera futbolística que ha ido complementada con sus estudios en Magisterio y su formación dentro de la faceta táctica de un deporte que tanto ama, completando todos los niveles de entrenador a pesar de que le quedan muchos años de fútbol por delante como actor principal. Antes, como mínimo, toca una estadía en clave blanquiazul hasta 2021.