Redacción Deporpress | La primera de Las Palmas lleva acento tinerfeño. Llegó el primer triunfo de los amarillos en Primera División, no exento de épica. Con un jugador menos por la doble amarilla a Mika Mármol, los jugadores comandados por Pimienta se lo llevaron en el descuento ante un rival directo como el Granada (1-0), con un gol marca de la casa del mediocentro tinerfeño, Kirian.
Al llegar al descanso, los jugadores de Las Palmas se preguntaban una y otra vez cómo podían marcar un gol. A pesar de mantenerse fieles a su estilo de juego, los amarillos no lograban abrir el marcador. En esta tarde, García Pimienta realizó algunos cambios en la alineación, colocando a Munir como delantero, a Viera y Pejiño en las bandas, y organizando un centro del campo con Perrone entre Loiodice y Kirian.
A pesar de la intensidad mostrada por Las Palmas, el marcador se mantuvo en empate 0-0 durante la fase más intensa del partido. En dos ocasiones, Munir El Haddadi logró vencer al portero André con sus disparos, pero en ambas situaciones se señaló fuera de juego.
Munir no estuvo de acuerdo con la segunda decisión, pero las imágenes de la sala de revisión VAR confirmaron que había habido una infracción en el momento en que comenzó su carrera.
A pesar de todo, el mensaje de buscar el gol había llegado a la zona defensiva del equipo del Granada, que tenía dificultades para salir de su propio campo. A medida que pasaba el tiempo, Las Palmas perdía intensidad y Gumbau podía organizar algunos avances para su equipo.
El Granada apenas representaba una amenaza en la primera mitad, con una ocasión de contraataque que Julián Araujo pudo detener con éxito. El jugador mexicano mostró atención y velocidad para llegar antes que el delantero rival y abortar una rápida jugada de los visitantes.
En el comienzo de la segunda mitad, García Pimienta hizo un cambio, sacando a Pejiño y dando entrada a Park, posiblemente buscando recuperar la frescura y profundidad que habían mostrado al inicio del partido, pero que habían perdido hacia el final del primer tiempo.
A medida que avanzaba el partido, la incertidumbre aumentaba entre los aficionados de Las Palmas. En el minuto 51, el árbitro De Burgos señaló un penalti en el área de Valles por una supuesta mano, pero la sala VAR, dirigida por Del Cerro Grande, instó a revisar la jugada y cambiar la decisión inicial.
La tarde se volvió aún más sombría en el minuto 57, cuando Mika Mármol recibió su segunda tarjeta amarilla, dejando a Las Palmas con diez jugadores en el campo. La sustitución inmediata de Perrone por Coco fue la decisión tomada para tratar de recomponer el equipo, que estaba en una situación complicada.
Las Palmas había perdido el control del juego, y los siguientes cambios (Viera y Munir por Muñoz y Kaba) parecían más enfocados en defender que en crear oportunidades, dado que tenían que contener al Granada, que estaba generando oportunidades de gol para Valles.
A pesar de las adversidades, el esfuerzo de los jugadores de Las Palmas cobró sentido en los minutos finales, cuando Marvin Park envió un buen centro al área, aunque Sory Kaba no pudo conectar un cabezazo que se tradujera en gol. Su intento salió desviado.
A pesar de todo, en cada minuto, los diez jugadores de Las Palmas parecían superar a los once del Granada. Kirian se acercó al área y lanzó un aviso hasta que, en el minuto 91, el talentoso futbolista tinerfeño lanzó un impresionante disparo lleno de esperanza. En el momento más difícil del partido, Las Palmas demostró su verdadera esencia.