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La portería, asignatura pendiente

Redacción Deporpress | El curso 2018/2019 ha acabado con interrogantes en la portería blanquiazul. Después de la salida de Carlos Abad, en forma de cesión, hacia un destino en Segunda como el Córdoba, derivaba en que la nómina de guardametas para la campaña recién concluida recayese en Dani Hernández y Ángel Galván. Al menos sobre el papel.

Pero la teoría no se ha visto completada con la práctica. El meta hispano-venezolano ha monopolizado un año más la portería blanquiazul, siendo un fijo para los tres entrenadores que han pasado por la Isla: Joseba Etxeberria, José Luis Oltra y Ángel Galván. La ascensión de Ángel a la plantilla del primer equipo ha sido testimonial, pues no ha contado con la confianza de ninguno de sus técnicos, ni siquiera en los momentos de mayor flaqueza de Dani.

La temporada del guardameta tinerfeño, procedente del filial, se resume en 180 minutos: 90 en Copa ante el Cádiz y otros 90 frente al Real Zaragoza, en una cita de mero trámite donde cuajó una notable actuación, pero cuyo bagaje resulta insuficiente como figura competitiva para luchar por la titularidad.

Los blanquiazules cierran otro campeonato entre los más goleados: 50 dianas recibidas, empatado junto a Numancia y Las Palmas, lejos de los 29 del menos goleado: Rui Silva en el Granada (29). Curiosamente, los tinerfeños calcan los mismos registros en cuando a tantos encajados respecto a la campaña 17/18. Asimismo, desde el punto fatídico, el Tenerife ha sido uno de los más castigados con ocho penalizaciones en contra, de las que solo una fue atajada. Una responsabilidad globalizada que también termina siendo conjunta, no solo individual.

Las dudas en esta parcela han hecho que Víctor Moreno piense en competencia real para la portería tinerfeñista. Una posible salida de Dani se estima complicada, más teniendo contrato hasta 2020. Pero la llegada de un refuerzo que eleve el nivel en la lucha por un puesto parece una de las prioridades del secretario técnico. Más cuando la idea con Ángel Galván pasa por una cesión y la del propio Carlos Abad, en su regreso de tierras califas, tampoco se plantea como una verdadera posibilidad, sino más bien como un nuevo intento de cesión o salida mediante rescisión de contrato.