Redacción Deporpress|El delantero serbio Luka Jovic ha sido denunciado por la policía de su país por saltarse la cuarentena impuesta para frenar la propagación del coronavirus (Covid-19) y viajar hasta Belgrado para, supuestamente, asistir a la fiesta de cumpleaños de su novia.
El jugador del Real Madrid debía permanecer aislado por el coronavirus, igual que el resto de sus compañeros del club blanco, después de que la entidad decretase una cuarentena tras el positivo que dio hace seis días el jugador de baloncesto Trey Thompkins, quien viajó hasta Italia para jugar a puerta cerrada el día 3 de marzo el partido de Euroliga ante el Olimpia Milano (73-78).
El rotativo serbio Blic informa que el cumpleaños de la novia de Jovic tuvo lugar en Belgrado y recoge declaraciones de un portavoz policial de esa ciudad, quien manifestó que el delantero del Real Madrid «hizo algo realmente estúpido al dejar la cuarentena impuesta por el club y regresar a Serbia a pesar de todas las advertencias».
El Real Madrid, tras el positivo de Thompkins, activó la semana pasada el protocolo por coronavirus y mandó a casa a todos sus empleados y profesionales antes incluso de que el Gobierno decretase el estado de alarma en España. Otro futbolista, en este caso Nikola Ninkovic, del Ascoli, está también en la misma situación que Jovic.
El delantero alegó problemas familiares para obtener un permiso extraordinario del Real Madrid y se desplazó hasta su país el pasado viernes con un documento que reflejaba que había dado negativo en las pruebas por el Covid-19. En cualquier caso, la Fiscalía de Belgrado ha pedido a la policía una denuncia penal contra el futbolista por incumplir la cuarentena domiciliaria para cualquier ciudadano serbio que llegue desde el extranjero.
De hecho, la primera ministra serbia, Ana Brnabic, ha criticado en público el comportamiento de Jovic y declaró al diario Informer que algunas estrellas de fútbol «han sido un ejemplo muy negativo, ya que ellos cobran millones e ignoran el autoaislamiento obligatorio cuando vuelven a sus casas».