Redacción Deporpress | La plantilla del Sporting de Gijón no estaba tranquila. Las declaraciones de Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), en las que situaba al club asturiano como uno de los que corren serio peligro de desaparición despertaron la luz de alarma. De ahí que se solicitara una reunión con el director general, Alfredo García Amado, para pedir una versión a la cúpula del club.
«Los jugadores queríamos una explicación sobre la situación del club y el consejo de administración nos trasmitió tranquilidad», comentó Iván Hernández a la conclusión del encuentro. En el mismo, García Amado reconoció que «la situación nos es la deseable», pero desmintió que resultara tan grave como se decía. «En ningún momento se dijo que la situación sea crítica ni mucho menos», reiteró uno de los capitanes rojiblancos. La entidad ha instado a los futbolistas a trabajar con tranquilidad en el terreno deportivo y les mantendrá informados de las gestiones que se están realizando.