Skip to main content Scroll Top

La pizarra

Por @CarlosElorrieta

Llegó la primera victoria del Lenovo Tenerife lejos del Santiago Martín, y fue en una cancha complicada y ante un difícil rival como es el Baskonia de Dusko Ivánovic. Al técnico del conjunto vitoriano se le metió en la cabeza lo de buscar ser tan táctico o más aún que su homónimo en el banquillo visitante el pasado domingo y el juego terminó costándole el partido al encajar un parcial de 1-12 en los últimos minutos que terminó siendo determinante.

Pero lejos de hurgar en la herida baskonista, me parece justo fijar la vista en los movimientos de pizarra que ejecutó el quinteto puesto por Vidorreta en los dos últimos ataques que terminaron con sendas canastas más allá del arco. Y es que si lo han visto con calma, hay un protagonista que pasa desapercibido quizás porque no es el autor de ninguna de las dos canastas citadas pero que hace algo realmente importante en ambas jugadas. En la primera, no permite que nadie llegue al tiro de su compañero Fitipaldo, haciendo un bloqueo que quizás el más riguroso de los árbitros podía haberle pitado como falta en ataque, mientras que en la segunda es capaz de ponerse lejos de su posición natural para terminar dando un pase extra que acaba en las manos de Wiltjer, quien anota en la acción decisiva para que la victoria fuera facturada con el resto del equipaje aurinegro de vuelta a la isla. Si no se han pasado a visionar estas dos jugadas a las que he hecho referencia, les diré que el autor de ambos movimientos es Fran Guerra.

Y es que el pívot teldense volvió a ser uno de esos jugadores que parece que no hace nada pero que termina haciendo mucho. Tanto que hasta un buen pase lejos de su posición es importante a la hora de ejecutarlo para que llegue en tiempo y forma a su compañero y éste ejecutara de manera letal. No menos mérito tiene el movimiento realizado desde fuera de la zona para que el base uruguayo terminara embocando en otra magistral jugada de pizarra. Todas estas cosas son entrenadas con sumo recelo por parte del cuerpo técnico del que está al frente Txus Vidorreta y no debería de extrañar a nadie cuando todo esto sale a la perfección pues el entrenador vasco hace especial hincapié a todos sus jugadores cuando se machacan una y otra vez los sistemas de ataque. Son detalles como estos los que hacen ganar o perder un partido en momentos determinados y ganan importancia cuando el equipo es capaz de ejecutarlos a la perfección.

Es por ello que quiero aprovechar la entrega de esta semana para felicitar de corazón al equipo de técnicos del conjunto aurinegro, pero no especialmente ahora sino también cuando las cosas no salen como ellos desean. En la constancia y el empeño están las claves para poder conseguir ejecutar los movimientos que pueden hacer marcar la diferencia en un conjunto profesional. Y todo esto sin Gio Shermadini ¿Se imaginan cuando vuelva el georgiano lo que puede estar al alcance de este equipo? Ahí lo dejo.