Redacción Deporpress | Gregory Beranger hizo pública, a finales del pasado mes de diciembre, su decisión de dejar la práctica activa del fútbol. A los 32 años, el futbolista de Niza se veía obligado a dar un paso al costado y colgar la botas. Él mismo, a través de un comunicado en su perfil en Facebook, confirmaba su adiós: «Tras una lesión en la rodilla el pasado 11 de noviembre de 2012 y más de un año después intentando recuperarme, no tengo otro remedio que dejar el fútbol profesional y cualquier otro deporte».
Además explicaba que la lesión que padecía era «irrecuperable» y totalmente incompatible con la práctica activa del fútbol profesional: «El cartílago está demasiado tocado y generó una degeneración de la meseta tibial (artrosis). Además, la rotura del ligamento posterior impide la estabilidad de la rodilla». Incluso su idea es volver a pasar por el quirófano «para intentar mejorar el día a día y no tener esas molestias, que con el tiempo podrían provocar una artrosis crónica».
A partir de ahí, el camino del exjugador francés ha sido otro en el mundo del fútbol, y ahora está centrado en los banquillos. En la actualidad, el que fuera lateral izquierdo del Tenerife en la aciaga temporada 10/11, ejerce de segundo entrenador del juvenil A del Elche. Fue precisamente el conjunto ilicitano su último club como futbolista profesional y es ahí donde ha comenzado su carrera como entrenador.
«Tuve la suerte de jugar en grandes clubes, vivir dos ascensos y conocer a gente en todas partes de España; así que a pesar de todo, dentro de lo malo siempre me acordaré de lo bueno», añadió en el referido comunicado. En diciembre de 2013 relataba lo siguiente: «Ojalá vuelva pronto en los terrenos de juegos, pero no corriendo detrás de la pelota sino ayudando a los demás hacerlo». De momento, su primera parada es la escuadra juvenil del Elche.