Redacción Deporpress | El Gobierno ha publicado en su Boletín Oficial del Estado (BOE) un nuevo Real decreto-ley 21/2020, del 9 de junio, donde arroja una serie de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis por Covid-19 en el ámbito deportivo, regulada por el Consejo Superior de Deportes (CSD). La primera problemática surgida se produce a raíz de la contraposición inicial en la vuelta a los estadios, donde las medidas de «equidad» e «integridad» dejan paso a la prioridad de un retorno de los aficionados de acuerdo a «las circunstancias sanitarias», por lo que chocaría con una vuelta simétrica del público a los campos. Pero no es la única interrogante en esta causa-efecto, puesto que en clave blanquiazul, ese retorno de los birrias al Heliodoro Rodríguez López tendría que darse de acuerdo a una serie de condicionantes como asistencia a un espectáculo deportivo, dentro de un recinto, cumpliendo con ciertas medidas fundamentales de seguridad. Una de ellas, sería una reubicación de los aficionados para respetar la distancia interpersonal mínima de 1,5 metros entre persona; además, debería establecer un riguroso control de acceso para evitar aglomeraciones durante los prolegómenos. Desde Deporpress, nos hemos puesto en contacto con Sergio Aguilar, abogado en derecho mercantil, deportivo y de ocio, quien nos arroja luz a este respecto.
Una vuelta atípica al Heliodoro.- «Si en el fútbol se dejase entrar aficionados durante esta temporada, pongamos que en el próximo mes de julio,los abonados del Tenerife tendrían que sufrir una reubicación o reasignación de sus asientos, ya que de acuerdo a la normativa, debe mantenerse una distancia mínima de un metro y medio entre asientos ocupados. Así, no podría sentarme con mi amigo, familiar o compañero de toda la vida a mi lado, codo con codo, sino que tendría que respetarse esa distancia; y lo mismo sucedería con los peñistas o el Frente Blanquiazul, quien tendrían que estar separados como grupos de animación. Por tanto, podría darse que se ocupara una de las butacas, la siguiente quedase vacía, la próxima en cuestión ocupada… y así, todas. Todavía no está regulado el procedimiento, así que lo primero que deberá hacer el CD Tenerife una vez se dé luz a la vuelta a los estadios, sería poner en práctica la reasignación de sus abonados».
¿Quiénes y cómo entrarán a los campos?.- «Es la segunda incógnita. Todavía no está definido si podrán entrar un tercio o la mitad de aficionados de acuerdo al aforo, pero sí está claro que deben repartirse por la totalidad de las cuatro gradas. Si en el Heliodoro caben 22.000 y se permitiese la mitad del aforo, no habría problema porque tiene 10.000 abonados; pero si se aprobase la cobertura de un tercio del mismo, habría un conflicto, pues no podrían entrar todos. Entonces, el club tendría que definir quiénes tendrían prioridad. Por ejemplo, en los teatros o cines, solo se permite la mitad del aforo, pero igualmente cumpliendo las pertinentes distancias de seguridad. En el fútbol sucederá lo mismo, pero quizás se reorganice de forma diferente, de acuerdo también al aforo de cada recinto. Si extrapolamos al Heliodoro, no todos podrían tener su asiento asegurado en Tribuna, siendo una de las gradas con mayor afluencia… y no creo que a un abonado de esta grada le hiciese gracia reubicarse en otra zona, ya sea San Sebastián, Popular o Herradura; por mucho que lo obligase la ley, sería un lio grande, pues el aficionado podría estar en su derecho de que le retribuyan parte de su importe invertido si es reubicado en otra grada de menor categoría. Además de todo ello, tendrán que realizarse los típicos controles de acceso».