Redacción Deporpress | La necesidad se abre paso en el Heliodoro. Todas las visiones del encuentro entre Tenerife y Amorebieta coinciden en un nexo común: se llevó los tres puntos quien realmente lo necesitaba por cuestiones clasificatorias, ya que los vascos llegaban a la isla jugándose su supervivencia en la categoría, a la que intentan aferrarse tras llevarse los tres puntos en el equipaje de vuelta.
Los compañeros de Diario de Avisos han enfocado su crónica con el siguiente titular: “El Amorebieta también saca provecho del Rodríguez López”. En su descripción del choque, expresan que el Tenerife “no ofreció una mala versión”, pero que fue “castigado por una de esas penas máximas modernas que llegó al inicio de la segunda mitad”. Con el gol en contra, “el Amorebieta defendía plácidamente y al Tenerife le silbaban sus seguidores, cansados de la mediocridad de la temporada”. Decepción con un resultado que se quedó como estaba.
El periódico El Día titula en su crónica: “Cuando la necesidad aprieta”. Dentro de sus líneas, describen que el Tenerife fue un equipo “descomprimido”, mientras que el Amorebieta estuvo “activado”, en clara referencia a que “cuando un equipo no se juega nada y se enfrenta a otro que se lo juega todo, se suele notar quién necesita verdaderamente los puntos”. A raíz del gol visitante, expresan que el equipo blanquiazul reaccionó “de manera atropellada, con desorden”, donde ni siquiera los relevos llegaron a “agitar el frente de ataque”. Porque hasta el disparo a la madera de Roberto evitó que se diera un mejor final. “Ni fortuna, ni efecto Heliodoro, ni arreón final. Nada de nada. El Tenerife se marchó con gritos de ‘fuera, fuera’”.
Al otro lado de la península, el diario DEIA titula que “Unzueta acerca un poco más la salvación al Amorebieta”. A ellos tampoco se les pasó de largo el cabreo del respetable. “Sufrieron el enfado de su público, que por momentos no aprobó la intensidad del juego de los tinerfeños”. No obstante, destacan que la primera mitad fue “divertida y dinámica, en la que el Tenerife empezó a acosar el área del Amorebieta”, dando luego a una “segunda parte más calmada”. Con el 0-1, “al conjunto azul no le interesaba arriesgar y el Tenerife no encontraba demasiada motivación para pisar área rival”.