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La Martinica de Camille, una selección con guía de supervivencia

Redacción Deporpress | La selección de Martinica sobrevive como puede. La disputa de la Copa de Oro supone un premio y un orgullo para sus futbolistas. Una pequeña isla de ultramar que sigue perteneciendo a Francia. Samuel Camille era llamado para ser partícipe de este torneo de selecciones, donde sus integrantes huyen del estrellato ante el carácter humilde de un combinado donde todos aportan su pequeño granito de arena para sobrevivir.

El resultado siempre importa, pero en este caso, es lo de menos. Martinica es consciente de sus limitaciones dentro de un panorama tan competitivo como el fútbol. Y más siendo una selección que no está afiliada a la FIFA, con lo que ello supone en cuanto a problemas económicos se refiere. En un reportaje para la ESPN, el lateral izquierdo blanquiazul recalcaba las particularidades de esta región de 380.000 habitantes, donde solo seis de sus veintitrés convocados son profesionales. Una selección de todos, donde el pueblo martiniqués también ha colaborado en los gastos de la expedición a la Copa, disputada en EE.UU. “Tenemos un problema de presupuesto, ya que jugar este tipo de eventos requiere de un gasto importante. Vivimos entre la ayuda de todos, aportando a través de dinero o material. Hay mucha diferencia entre los amateurs y profesionales”, señalaba el jugador de propiedad tinerfeña.

Cada ayuda es importante. Camille recoge tacos y guantos de portero de sus compañeros del Tenerife para darles uso. Lo mismo sucede con otro jugador de la liga: Jean Babin, defensa del Sporting. Una rutina alimentada por cada jugador profesional de Martinica para fortalecer el ‘stock’ de cara a las concentraciones.

Un atenuante que queda demostrado con datos: la selección del mar caribeño necesitaba 350.000 dólares para la cobertura de logística en una competición donde se enfrentarían a las 16 selecciones más potentes de la Concacaf. Una contribución de 0,92 centavos de dólar por habitante de la isla, un 10% del salario mínimo de un empleado en dicha región.

Martinica quedaba eliminada de la competición esta pasada madrugada, con Samuel Camille de titular en el eje de la zaga. Pero los suyos plantaron cara ante una de las grandes favoritas, un combinado que les supera en recursos, historia, habitantes y calidad: México. Cayeron con la cabeza alta: 2-3. Una despedida digna de la Copa Oro, a la altura de la hazaña de estos héroes vestidos de corto.