Redacción Deporpress | Seis victorias en 12 partidos lleva Luis Miguel Ramis al frente del CD Tenerife en la Liga Smartbank.
El técnico blanquiazul está por fin logrando unos resultados que se le resistían al equipo a principios de la temporada, y empieza a mirar más hacia arriba que hacia abajo, aunque mantiene su mensaje de cautela. Desde que llegó a la isla, y con la premura de tener que solventar cuatro partidos en apenas 15 días, y por lo tanto sin tiempo real para trabajar en su idea futbolística.
La misión era casi imposible; de hecho de los cinco primeros partidos de Liga Ramis solo pudo sumar un triunfo, en Albacete ante un equipo que estaba en descenso. Derrotas en su estreno en Almería, la fea en casa contra el Sabadell y la de Oviedo (condicionada por la expulsión a los 20 segundos de Pomares e incluso llegando a empatar un 2-0), mientras que empató en el Heliodoro contra su próximo rival, el Leganés.
A partir de ahí, y ayudado también por la Copa del Rey (Sestao River y Castellón), la trayectoria del equipo del tarraconense es intachable.
Con la salvedad del partido en Lugo (y Ramis lo había avisado en la previa porque algo intuía), el Tenerife ha sumado ya cinco triunfos y un empate (contra el Fuenlabrada y con un jugador menos) y caído con honor en la Copa del Rey contra un conjunto europeo como el Villarreal.
No son solo los resultados, es el haber conseguido dar una identidad propia a un equipo que tardó meses en saber a qué jugar, y solo lo supo a raíz de la llegada de un entrenador del que por fin se nota su mano. Una sola derrota en Liga en sus últimos siete compromisos, mantener al grupo completamente unido, veteranos como Dani Hernández, Carlos Ruiz y Aitor Sanz de nuevo al rescate y sintiéndose importantes para la causa en los peores momentos del equipo; nuevos que empiezan a sumar minutos y goles, y una eficacia defensiva que le está empujando en la clasificación.