Redacción Deporpress | Nadie se percató. Al menos, al principio. Ni siquiera los jugadores blanquiazules protestaron. Pero las cámaras de GOL cazarón la pillería de Uros Djurdjevic. El delantero serbio marcó el único tanto del partido con la mano y que, a la postre, fue definitivo para que los rojiblancos se llevase los tres puntos con destino a Gijón.
En un gesto sutil, el peligroso ariete del cuadro gijonés hace un movimiento con la mano para empujar el balón al fondo de las mallas defendida por Dani Hernández.