Redacción Deporpress| La pandemia del coronavirus ha traído consecuencias peligrosas para la economía de los clubes en todo el mundo, pero esta circunstancia podría empeorar notablemente en las próximas fechas para los clubes belgas.
La Jupiler Pro League, máxima competición futbolística de este país, ha anunciado este lunes un severo endurecimiento de las normas para evitar los contagios de la COVID-19.
De esta forma, cualquier jugador que decida celebrar un gol abrazando a sus compañeros desde la próxima jornada será amonestado con cartulina amarilla y recibirá una multa de 750 euros. Esta medida también se hará extensiva a los miembros del cuerpo técnico que se encuentren en los banquillos o las celebraciones efusivas que se produzcan en el vestuario. Asimismo, el club en el que militen los que incumplan esta norma sobre el terreno de juego también será sancionado con 10.000 euros adicionales o de 5.000 euros, si el club milita en la Segunda División.
La Liga belga obligará a los infractores a participar en actividades sociales y donará el dinero recaudado a la asociación sin ánimo de lucro Télé-Accueil, que ofrece apoyo a las personas que se encuentran solas.
La Jupiler Pro League, en su comunicado, reitera a los jugadores de fútbol profesional «su responsabilidad para apoyar a aquellos que, durante este periodo de pandemia, prestan atención y ofrecen un hombro virtual a todo aquel que lo necesita».