Redacción Deporpress | La intermitencia de Mo Dauda. La llegada del futbolista de Ghana al CD Tenerife durante el pasado mercado de verano se convirtió en una de las operaciones más aplaudidas del exdirector deportivo, Juan Carlos Cordero.
El extremo africano firmó una carta de presentación inmejorable en el curso 2021/22, bajo las órdenes de Luis Carrión en el Cartagena. Dentro de un sistema donde encajaba, debido al estilo ofensivo el ‘Efesé’ y la amplia variedad de talento ofensivo, el jugador africano brilló en la categoría de plata, convirtiéndose en uno de los jugadores revelación con sus nueve goles y tres asistencias.
El Tenerife llamaba a su puerta. Y Mo Dauda recalaba en la isla, dentro de una escuadra blanquiazul que prometía ser su confirmación. Ya en la primera jornada, se presentó a lo grande en Ipurúa, con un auténtico golazo al Éibar. No ha vuelto a marcar más, a excepción de otro golazo contra Las Palmas en el derbi canario. El ghanés ha sido un jugador de chispazos, pero enormemente intermitente.
El extremo no ha terminado de encontrar su sitio a las órdenes de Ramis. A pesar de esos chispazos de calidad, con su velocidad, buen disparo y capacidad de golpeo, lo cierto es que Dauda no ha repetido las enormes sensaciones que dejó en su paso por Cartagonova.
La búsqueda de la redención tampoco parece favorecerle. A inicios de temporada, se vio lastrado por la fractura lumbar, después de una mala caída en el partido ante el Ibiza que le dejó cuatro partidos en el dique seco. Ahora, la última lesión sufrida en el partido contra el Mirandés le tendrá de siete a ocho semanas en el dique seco, lo que significa que tendrá unos nueve partidos más como blanquiazul antes de que acabe la temporada y su préstamo por el Anderlecht llegue a su fin.