Redacción Deporpress | La afirmación «Luis Miguel Ramis es debutante en el derbi» canario es una verdad a medias. Lo es como entrenador, pero no como jugador.
Y, además, le tocó padecer uno de los episodios más bochornosos que vivió la afición tinerfeña con su equipo, en el Heliodoro Rodríguez López. Aquella noche del 12 de diciembre de 1995 acabó con pañolada, abucheos y bronca para los jugadores blanquiazules y, en especial, para su presidente Javier Pérez.
Porque era un Tenerife que entonces militaba en Primera División y Las Palmas, de forma transitoria en Segunda B, afrontaba el partido luego de empatar 0-0 en el Estadio Insular.
Pero la tropa de Paco Castellano no se había rendido. Y fue entonces cuando, en vísperas al segundo partido y con lleno garantizado en el Heliodoro por el regreso del equipo amarillo, Javier Pérez dijo aquello: «Quiero ganar 20-0 a Las Palmas».
Estaba convencido el presidente blanquiazul que un resultado abultado iba a suceder en el segundo partido, en un equipo donde Ramis era una de sus piezas titulares con Vicente Cantatore al frente. Este derbi, saldada eliminatoria para la UD Las Palmas, es un episodio que en Tenerife nadie quiere recordar 26 años después.