Redacción Deporpress | El Mundial de fútbol femenino, que se disputará en Canadá el próximo verano, sigue dando muchísimo que hablar por las denuncias de las jugadoras por el hecho de que se dispute en hierba artificial, llegando incluso a hablar de presiones por parte de la FIFA para retirar las denuncias.
Y es que el máximo organismo del fútbol mundial no parece estar por la labor de dar su brazo a torcer. A pesar de ampliar el número de selecciones de 16 a 24 para este campeonato, la discriminación en este caso parece muy evidente. En las veinte ediciones mundiales masculinas nunca ningún campo ha sido sintético pero ahora en el femenino de Canadá se ha estimado que esto es lo mejor para disputar el torneo.
Evidentemente, las jugadoras no están de acuerdo con esto. Las capitanas de las selecciones más importantes del mundo como USA y Alemania encabezan una revolución en la que también participa Vero Boquete, capitana de la selección española, que acudirá al primer mundial femenino de su historia después de conseguir una brillante clasificación.
Pero no sólo son las jugadoras las que se quejan al respecto argumentando esa discriminación latente además de las evidentes diferencias entre superficies, sino que son muchos los estamentos que están de su parte, especialmente desde EEUU. Personalidades del mundo de las apuestas deportivas como Kobe Bryant o Tim Howard, además de una gran parte de senadores que incluso han escritouna carta a Blatter para que cambie su postura y pueda sentarse a negociar con las jugadoras, están de parte de las denunciantes. Incluso el New York Times se ha postulado a favor dándole un espacio importante en uno de los periódicos más importantes del mundo.
Pero lo más preocupante son las presiones que están recibiendo las jugadoras para que retiren sus denuncias. Además de esquivar al tribunal de los derechos humanos reclamando que sea el TAS (sede en Suiza al igual que la FIFA) el que se encargue del caso, la denuncia tomó un nuevo cauce cuando se incluyó el hecho de que varias jugadoras habían sido amenazadas con sufrir represalias en el caso de seguir adelante con esto. Entre ellas, la mexicana Noyola fue advertida de que podría dejar de ser internacional si continuaba unida a ‘la revolución’ y las francesas Abily y Bussaglia fueron avisadas de que estaban perjudicando a su país en la candidatura para organizar el Mundial de 2019.
En definitiva, una situación tan curiosa como surrealista en la que la FIFA, a ojos de todo el mundo, está quedando retratada. El máximo organismo del fútbol mundial se escuda en las
temperaturas en Canadá para no poner hierba natural cuando en junio el país al norte e EEUU tiene una media de 20 grados. Sin duda, un despropósito continuo con el único fin de evitar gastarse 3 millones de euros en poner los campos de Otawa, Vancouver, Edmonton, Winnipeg, Montreal y Moncton de hierba natural. Que alguien eche las cuentas de cuanto se gastaron en Brasil con los chicos.