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La fotografía deportiva, una profesión en crisis perpetua

Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Muchas interrogantes sobre cómo volverá al fútbol. Pero no solo dentro del rectángulo hábil del césped, sino también más allá de las cuatro líneas que delimitan la zona hábil de juego. Las interrogantes crecen también desde aquellos que siguen profesionalmente este deporte, pero desde la barrera. La fotografía deportiva se ha visto duramente golpeada durante estos meses por la pandemia mundial. Porque sin deporte ni espectáculo, no hay instantáneas. El gremio del material gráfico se ve golpeado por una nueva decisión que ha provocado el evidente enfado de dicho sector: La Liga se convierte en el único medio habilitado, como agencia de distribución de contenidos, en la vuelta a los entrenamientos de los clubes de Primera y Segunda, en una medida sin precedentes.

El protocolo sanitario elaborado por el Consejo Superior de Deportes (CSD) establece que “no se admitirá la presencia de medios de comunicación en las zonas de entrenamiento. No obstante, los clubes, federaciones y otras entidades podrán disponer de mecanismos de toma de imágenes y de difusión de las mismas, con fines deportivos, informativos y comerciales. El personal que esté involucrado en la obtención de estos recursos audiovisuales estará sometido a los mismos controles que el resto del personal técnico y auxiliar”.

Una medida que, desde el propio gremio, ven como un nuevo atentado que les arrima hacia la precarización, la imposición del monopolio frente a la libertad de prensa y con una clara interrogante: ¿Qué pasará en el futuro, se convertirá esta medida provisional en permanente en un futuro? ¿Cerrará las puertas La Liga para hacerse con el monopolio informativo como único distribuidor informativo? Problemas que rodean no solo al sector fotográfico, sino al resto de actores que forman parte de los medios informativos.

Por todo ello, desde Deporpress, hemos tocado directamente a la puerta de dos fotógrafos en clave deportiva para que nos ofrezcan su perspectiva como afectados: Montse Santos, fotógrafa freelance y con un recorrido previo de 30 años en El Día; y Andrés Gutiérrez, fotoperiodista perteneciente actualmente al Grupo El Día.

Decisión de La Liga

“No me parece una medida justa. Si ellos disponen de personas para sacar fotos, entonces debería ajustarse esa decisión para todo el mundo”, comenta Montse Santos, quien reconoce que están viviendo momentos duros: “La mayoría de los fotógrafos de esta Isla nos dedicamos a esto como autónomos. Si no trabajas, como ha sucedido en este parón, no cobras. Está siendo horroroso para todos nosotros”.

“Me parece fatal que suceda esto, pero no solo en La Liga, sino en cualquier competición. Por ser dueño de un evento, no tienes derecho a acabar decidiendo lo que termina saliendo o no públicamente. Monopolizan el material, pero ya es algo que han venido haciendo con las televisiones”, comenta Andrés Gutiérrez. Una toma de decisiones que afecta directamente a los puestos de trabajo: “Es patético porque se cargan muchos puestos, ya que muchos de mis compañeros se dedican a esto exclusivamente”, añade.

Además, como refleja Santos, “los fotógrafos somos quienes menos nos pegamos a los jugadores. Estamos lejos y ni siquiera acudimos a las ruedas de prensa. No existiría contagio porque estamos lejos”.

Atentado contra la libertad y diversidad informativa

La precariedad económica para el gremio añade otro elemento que resulta igualmente grave: la estandarización de un único punto de vista. “Quitas diferentes perspectivas a un evento de dimensión mundial, incluso más en España, un país bastante futbolero donde dejarían de verse imágenes curiosas por el simple hecho de no dejar entrar a más medios. Dirán que es por seguridad, pero lo que realmente quieren es controlar lo que sale en un campo de fútbol: no les gusta que capturemos a un jugador ‘jodido’ o alguna acción reprobable o falta de respeto. Buscan tapar las miserias con un único punto de vista”.

Esta línea comentada por Andrés es respaldada por Montse. “No todos quieren la misma visión de los hechos, ya que cada medio de comunicación quiere unas fotos determinadas. Así, La Liga sacaría las mismas fotos para todos. Cada fotógrafo recibe unas directrices de su medio, con una visión particular. Lo que sirve para unos, puede no servir para otros. Se pierde diversidad. Si pasase alguna acción que no les interesase, dejarían de mandar esas fotos”, confiesa.

Una medida ¿provisional?

Una acción transitoria que los fotógrafos deportivos esperan que no se convierta en permanente. Sin embargo, el pesimismo reina de cara al futuro: “Sabemos que, tarde o temprano, La Liga contará con su pequeño grupo de fotógrafos; a lo mejor ahora no se atreverán, pero sí en un futuro. Esto les dará alas para estrechar ese coto cerrado e incluso, a día de hoy, me sorprende que nos dejen entrar con tanta libertad, donde más allí de limitarte donde puedas ponerte, no me han dicho que deje de sacar esto o lo otro. Quizás pueda ser porque no hemos molestado lo suficiente porque, como empresa privada, no quieres que alguien ajeno meta la cámara en algo propio. Ojalá no sea definitivo, pues sería un golpe para los compañeros”, opina Gutiérrez.

Una trampa donde también podrían caer los medios de comunicación, como aclara Montse Santos. “Si a los medios les interesan las fotos que manda La Liga, en un servicio que es gratuito, no mandarían entonces a más fotógrafos a que trabajen para ellos, salvo que quisieran reflejar algún hecho concreto. Se conformarían con las cuatro fotos del partido y la celebración de los goles. Acostumbrarse a lo gratis es lo peor que existe”.

¿Por dónde pasan las soluciones?

Andrés Gutiérrez mantiene un halo de esperanza en caso de que se cumpliesen los peores presagios. “Si La Liga controla a los fotógrafos que estarían trabajando para ellos, dándoles instrucciones para que no se vea la parte más ‘chunga’, perderíamos mucha riqueza. Pero quizás, como espectáculo, también les interese que haya ‘salseo’, aunque a día de hoy tienes las llaves del control”.

La respuesta: hacer de la unión la fuerza. “Si se unen varias voces fuertes del panorama deportivo, además de algún plantón o comunicado de todos los reporteros gráficos y medios de comunicación, sería suficiente para generar una repercusión pública donde se les daría un toque de atención para avisarles de que ese no es el camino, pero hay tantos intereses ocultos detrás que no sé si podría desarrollarse con éxito. Pero está claro que debe hacerse ruido para que La Liga reflexione”, comenta Gutiérrez al respecto.