Después de lo sucedido la semana pasada uno se da cuenta que existen cientos de diferencias entre la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas y la Federación Tinerfeña de Fútbol. En la provincia oriental se hizo uso del sentido común, suspendiéndose los partidos programados para el fin de semana debido a la alerta meteorológica declarada por el Gobierno de Canarias. Un sentido común que no existió en la provincial occidental, demostrándose una vez más que el ente federativo de la tinerfeña ha quedado obsoleta, no defendiendo a sus equipos afiliados y siendo los clubes los que en muchos casos tenían que asumir riesgos para trasladar a sus jugadores a las diferentes instalaciones deportivas de la isla.
A lo largo del fin de semana se vivieron historias tercermundistas y desde la Federación Tinerfeña de Fútbol no se daba ningún tipo de solución. El fenómeno meteorológico sufrido en Canarias la semana pasada era muy imprevisible, produciéndose lluvias intensas en zonas localizadas y a pocos kilómetros de distancia lucía un sol radiante. Sólo hay que ver la cantidad de problemas que se generaron en algunas zonas de la isla, siendo totalmente innecesario que cientos de menores tuvieran que desplazarse por carretera para jugar un simple partido de fútbol. Por las redes sociales circulaba durante el fin de semana un video en el que se veía como el agua llegaba a través de un barranco a la puerta de una instalación deportiva, siendo testigos directos los jugadores y colegiado que estaban en el interior jugando un partido de fútbol.
Sorprendente fue lo sucedido en el partido entre el Valle Guerra y la UD Realejos de la Primera Regional, partido programado para la tarde del domingo. El Ayuntamiento de La Laguna había decretado el cierre de sus instalaciones hasta nuevo aviso, siendo en la mañana del domingo cuando se volvía a la normalidad al desactivarse la alerta decretada por el Gobierno de Canarias. Valle Guerra y Realejos, sin saber si su partido estaba aplazado, se presentaron en las instalaciones y el partido comenzó con una hora y quince minutos de retraso porque el Comité Técnico de Árbitros había notificado al árbitro designado que las instalaciones estarían cerradas.
Más sorprendente fue lo sucedido en varias instalaciones de los municipios de La Laguna y Santa Cruz de Tenerife. En las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Geneto, gestionadas de forma privada por el CD Tenerife, y en los campos de fútbol federativos, se jugaron todos los encuentros programados a lo largo del fin de semana. No sucedió lo mismo con los partidos programados en las instalaciones municipales, no jugándose encuentros al estar cerradas por decreto del ayuntamiento. La duda que surge es si no existe el mismo peligro en una instalación municipal y privada cuando se ha declarado una alerta meteorológica y en caso de suceder cualquier tipo de problema la pregunta es saber quien hubiera respondido.
Los clubes se quejaban a lo largo del fin de semana de la falta de información por parte de la Federación Tinerfeña de Fútbol, no dando respuestas a las preguntas que formulaban. En pleno siglo XXI el entre federativo de la provincia de Tenerife no hace uso de las redes sociales, siendo una herramienta muy útil para informar en una situación de este tipo al instante.
La crisis se gestionó mil veces mejor por parte de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas, suspendiendo la jornada, siendo una decisión acertada ante lo ocurrido a lo largo del fin de semana en varios puntos de Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, con carreteras cortadas e inundaciones localizadas. En la provincia de Tenerife los equipos tuvieron que asumir riesgos innecesarios para disputar un simple partido, poniendo en peligro a cientos de niños y niñas.
*Rubén Betancort es periodista y director en LanzaroteDeportiva.com