Por @pabloalbelo
Llevo varios días leyendo a unos defendiendo a Cervera y el resultadismo como forma de vida de este Tenerife, pase lo que pase, y a otros atacándole por el papel hecho por el equipo en Murcia, además de atacar a los resultadistas precisamente por serlo. Y yo creo que ambos tienen argumentos válidos, pero hay que saberlos combinar. Porque a mí no me gusta a hablar de equivocados ni de acertados porque, incluso en este caso, las dos caras de esta moneda podrían tener razón. Me explico.
El equipo en Murcia no cambió su planteamiento. El estilo de Cervera fue el mismo, y a mí me gusta lo que dispone el míster fuera de casa porque le saca el máximo rendimiento al equipo que tiene. De hecho, propuso casi lo mismo que en Ponferrada (victoria), Girona (empate) o Córdoba (derrota). Sin embargo, al equipo no le salió igual. El partido fue horroroso y de una calidad que rozaba lo infumable. Obviamente, Cervera no lo había imaginado así, pero así salió. Ya sea por la calidad del Murcia o porque los blanquiazules no estuvieron acertados. Verán que estoy pasando por encima del resultado, y lo hago adrede, porque creo que la forma de plantearlo no está mal, pese a que el Tenerife no mereció ganar. Sí, no mereció ganar. Han leído bien.
Sin embargo, creo que también es de valorar la victoria. El Tenerife no fue el mejor de esta temporada, pero consiguió ganar en la cancha de un Murcia que, hombre por hombre, es mejor sobre el terreno de juego. Y hay que valorar cualquier victoria que consiga este equipo porque, hombre por hombre, no es mejor que casi ningún equipo de la categoría. Por tanto, no podemos exigirle a este equipo que gane y lo haga de manera brillante, porque en esa elección seguramente acabará perdiendo partidos. Perdiendo más de los que gane, y eso este año no nos vale. No perdamos nunca de referencia el objetivo: la salvación.
Cada triunfo, pese a que en un partido las formas no han sido buenas, debe ser acogido como un respiro que nos acerca a permanecer en Segunda División. Pero, además, es que este equipo ha dado muestras de tener capacidad para superar las adversidades. Porque ya lo ha hecho. Se repuso a una victoria de nueve partidos, se repuso al peor partido de la temporada en casa y lo hará ante otro contratiempo. Y, a pesar de ello, se mantendrá la eterna discusión…