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La esencia de un derbi

Por @beatrizpalmero

Creo que no digo nada al decir que este año recuperaremos los derbis de verdad. Porque, seamos serios, un derbi sin aficiones no es que esté descafeinado, es que la rivalidad deportiva no es tal si en la grada no se siente esa emoción de estar enfrentándose al equipo rival.

La ilusión por comprar la entrada, por organizar el viaje a la isla vecina, por compartirlo con cientos de blanquiazules desconocidos pero hermanos, por lograr una victoria en el campo rival… eso es un derbi. La fiesta, el hermanamiento, el pique deportivo, el vacilón al día siguiente. Sin eso el derbi no es más que un partido light, un resultado sobre el que hablar. La afición en las gradas, los cánticos, el aliento… esa es la esencia de estos partidos.
Sé que ambas aficiones vivirán este partido de forma especial después de un año pandémico lleno de restricciones y sinsabores. Y al aliciente que supone, de nuevo, disfrutar de esta fiesta del fútbol in situ, se une el buen inicio de ambos equipos, ilusionante,  vibrante. Pocas veces hemos visto un duelo canario con ambos equipos en la parte noble de la tabla, con buena dinámica y mejores sensaciones, generando esa esperanza de que este año sí, podemos vivir algo bonito en las islas.
Al Tenerife parece que le acompaña hasta la suerte y, sin duda, un buen resultado en Las Palmas dispararía el entusiasmo que ha crecido en torno al equipo, a pesar de que esta liga es muy larga y pueden pasar muchas cosas. Pero como siempre decimos, que nos quiten lo bailado. Que las ganas de derbi, de fútbol y de ganar al eterno rival ya las ponemos nosotros.