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La discreta celebración de Pedro Cordero

Redacción Deporpress | Córdoba es una fiesta desde que el pasado domingo, en el último segundo del partido ante Las Palmas, el mexicano Uli Dávila anotase un gol que valía el ascenso a Primera División. Desde ese momento, justo tras la invasión de campo del Estadio de Gran Canaria, el Córdoba CF regresaba, más de 40 años después, a la máxima categoría del fútbol español.

Ni que decir tiene que el autor de tan valioso tanto (Uli Dávila) ha acaparado buena parte de los elogios. También el técnico blanquiverde, Albert Chapi Ferrer, y el máximo mandatario de la entidad, el tinerfeño Carlos González. Y en un discreto segundo plano se ha mantenido uno de los grandes artífices de la gesta del club cordobés, caso de su director deportivo, Pedro Cordero.

Un ejemplo. En las casi 20 fotos que ha publicado el Córdoba en su cuenta oficial de Twitter, el que fuera responsable del área de fútbol del Tenerife en la temporada 11/12 (la primera de las dos últimas en Segunda División B) apenas aparece en una de ellas, justo antes de emprender viaje de regreso a tierras andaluzas, tras la gesta en el Gran Canaria. Poco dado a ese tipo de protagonismo, el profesional cartagenero ha dejado su lugar en los focos al presidente, técnico y miembros de la plantilla.

Además, de un tiempo a esta parte, Pedro Cordero apenas se ha prodigado en los medios de comunicación (sí se le recuerdan algunas intervenciones, en los últimos meses, para medios de la Isla), centrado como estaba primero en tratar de evitar el descenso del filial del Córdoba a Tercera División, algo que logró con relativa holgura, y luego en la posibilidad, ahora ya realidad, de alcanzar la Primera División. Eso sí, en unas manifestaciones realizadas a la Onda Regional de Murcia (@ORMdeportes) reconoció que pasaron miedo el Estadio de Gran Canaria.

Sin tiempo que perder, el ex del Granada y del Tenerife se ha puesto manos a la obra para confeccionar una plantilla competitiva de cara al difícil reto de buscar la permanencia en una de las competiciones más exigentes del mundo. Será, igualmente, su primera experiencia en la máxima división del balompié nacional, donde vivirá un particular duelo familiar con su hermano Juan Carlos Cordero (director deportivo del Granada).