Por @PrezLima
Desde los comités territoriales se exige a los árbitros valentía y rigor, pero, sin tener presente que hay que adaptar las reglas de juego al fútbol no profesional.
Si a la poca protección que tienen los colegiados en los terrenos de juego le añadimos la falta de seriedad y respeto hacia este colectivo, nos encontramos con una situación muy complicada para que puedan desarrollar su trabajo con libertad, seriedad y seguridad.
Para leer el artículo completo, pincha aquí…