Iván Barrera (Santa Cruz de Tenerife) | El Lenovo Tenerife suma una victoria más ante el Andorra y continúa con la dinámica ascendente de las últimas semanas (79-70). Una inmensa labor en tareas defensivas por parte de los canarios en la primera mitad marcó el devenir del partido, que supo mantener el arreón final de los visitantes.
Los locales entraron muy bien al encuentro. El juego interior canarista con Guerra, Wiltjer y Shermadini estaba maltratando al Morabanc Andorra. Los hombres de Ibón Navarro no lograban generar en ataque y sufrían en el Santiago Martín. Estos problemas de creación, ayudado por un excelente trabajo defensivo aurinegro, provocaba que el primer cuarto finalizara con una diferencia importancia importante a favor del representativo. (21-8)
El arranque de los segundos diez minutos tuvieron un guion similar. Los andorranos no conseguían derrumbar la excelente maraña impuesta por el club lagunero. Solo intentaban acciones individuales y eran una tónica las pérdidas del Morabanc. Esto provocó que los visitantes llegaran al descanso con solo 20 puntos en su casillero, lo que habla muy bien de la labor de los chicos de Txus Vidorreta. Gran primera mitad del Canarias. (35-22)
Sin embargo, los de Ibón Navarro pulsaron ‘F5’ tras la salida de vestuarios. Un parcial de 0-7 favorable al equipo peninsular le daba pimienta al partido. No obstante, los aurinegros se pusieron el mono de trabajo y frenaron de un plumazo la tímida reacción visitante restableciendo los 13 puntos de ventaja. Espoleados por la afición canarista, el Lenovo Tenerife acabó el tercer cuarto en modo apisonadora estableciendo la mayor distancia en el luminoso. (64-44)
Parecía que todo el pescado estaba vendido, pero la historia del tercer cuarto se volvía a repetir. Una pájara canaria la utilizaba el Andorra para meterse de lleno en el partido, que se situaba a 11 puntos. En ese momento, hubo una acción clave que marcó el choque. Mclntyre, máximo anotador andorrano, era expulsado por antideportiva y el vendaval visitante se paraba en seco. Aún así, la lucha no cesaba. El representativo aguantó el arreón y se apuntó un nuevo triunfo en Los Majuelos.
Próxima parada: el Real Betis en el Palacio Municipal de deportes San Pablo.